Un grupo de agentes de la Policía Técnica Judicial (PTJ) consultaban a un santero dominicano para embrujar al director y al subdirector de esa institución, Alejandro Moncada y Ramiro Jarvis, respectivamente.
El dominicano permanecía detenido bajo cargos de estafa y aparentemente fue quien alertó al director Moncada, de las consultas que le habían hecho varios miembros de la PTJ, antes de ser arrestado.
En el cementerio de Juan Díaz se encontraron varios frascos con los nombres de Alejandro Moncada y Ramiro Jarvis.
Un alto directivo de la PTJ reveló a