LOS PERMISOS y los posibles kioscos para los buhoneros se pueden convertir en las manzanas de la discordia, ya que el gremio quiere los permisos que se les prometieron en el 2000 y no están de acuerdo con los kioscos nuevos, por los altos precios que se han planteado.
Además, la alternativa de las autoridades municipales es un fantasma para los buhoneros, por que desconocen las medidas, tamaños o modelos, por tal razón el secretario del general del Sindicato de Buhoneros cuestionó el proyecto porque no se puede vender una idea de un kiosco si nadie lo ha visto en un bosquejo, y a un costo que no van a poder pagar nunca.
Con respecto a los permisos, la Alcaldía señala haber otorgado 150 permisos, mientras que otras solicitudes se han canalizado a través del sindicato, así como se está adelantando la remoción de los puestos abandonados, los utilizados por los extranjeros o aquellos que se están dedicando a la venta de productos ilegales o pirateados que no pagan impuestos.
La secretaria de Acta y Correspondencia del Sindicato de Buhoneros, Librada Batista, señaló que en Calidonia hay 900 buhoneros y solamente se otorgaron 250 permisos.
Esta situación preocupa al gremio, ya que una gran cantidad de personas van a quedar sin un sustento y las autoridades no han ofrecido una solución concreta.
No obstante, las autoridades manifiestan que no se les está negando el derecho a los buhoneros para que realicen sus actividades, pero se les exhorta a que busquen otras áreas, ya que no se pueden concentrar todos en una sola zona.
Muchos piensan que los conocidos piedreros no trabajan. Pero es un error pensar esto, ya que sí lo hacen y son los "esclavos de hoy".
Trabajan de manera incansable; recogiendo latas y botellas, botando basura de la cual muchas veces se alimentan para entregar el dinero recolectado a su amo, jefe o como mejor les parezca llamar a la tan conocida droga. Peralta trabaja de noche y duerme unas cuantas horas para seguir trabajando para su patrón. Con ojos vidriosos señaló: "voy solo contra el mundo".
Actualmente los indigentes son tratados por organizaciones no gubernamentales e iglesias. La iglesia Ejército de Dios atiende al mes a más 300 indigentes, sometiéndolos a un tratamiento de rehabilitación de 10 meses.