Nación

Burlan seguridad para trasladar indocumentados

Más de 20 pasos clandestinos son utilizados por los coyotes. Las garitas no son impedimento para llevar a cabo la operación.


La seguridad en la frontera entre Panamá y Costa Rica es burlada diariamente.

La existencia de más de 20 caminos clandestinos y las condiciones topográficas facilitan el tráfico de indocumentados.

 

El coyote Juan Pérez, nombre ficticio de la fuente que confió la verdadera operación que utilizan para trasladar a los indocumentados desde la ciudad capital hasta ponerlo en manos de los responsables en Costa Rica, indicó que aunque se paga muy bien, el negocio ya no es rentable, por la competencia que existe.

Alegó que un ecuatoriano o un peruano tienen que pagar desde su país 12 mil 500 dólares como mínimo para llegar a los Estados Unidos; pero si pagan más la labor es mucho más rápida.

 

"La ley es ciega y el dinero es el que manda, las autoridades nacionales sólo agarran a los indocumentados pobres que no traen un solo real en su bolsillo, puesto que el familiar que está en Estados Unidos es quien paga el viaje", manifestó.

El coyote viaja desde la frontera de Paso Canoas hasta la ciudad capital a buscarlo, porque ellos entran como turistas bien vestidos y cuando llegan al hotel llaman al número telefónico que le dieron al salir de su país. Este es el momento en que contactan al coyote y de allí comienza la aventura de cruzar el país dependiendo del pago.

 

"Una mujer colombiana le paga al coyote mil 500 dólares a diferencia de 300 dólares que se paga por cada ecuatoriano o peruano", precisó.

Asegura que las coimas no pueden faltar y se le han pagado a funcionarios hasta 500 dólares por hacer caso omiso.

Caminos.
Cruzar Guabalá es la forma más sencilla y no es un "cuello de botella" como señalan las autoridades. Según Pérez hay ocho pasos clandestinos para evadir esta garita.

 

No sólo se trafican ciudadanos que llevan como destino el sueño americano, sino aquellos sicarios que viajan desde Centroamérica para hacer ajusticiamientos y por cuidar a estas personas se paga mucho más dinero.

También trasladan a ciudadanos colombianos que llevan el dinero en efectivo y que entran a Panamá hasta con un millón de dólares y nadie los revisa. Aclaró que no le puede pasar nada a estas personas.

A parte de lo que les pagan por adelantado. " Nos dan hasta 10 mil dólares en viáticos para atender cualquier contratiempo en el camino y para pagar las coimas", dijo.

El coyote Juan Pérez acotó que en las garitas a veces se colocan aviones que son aquellos que conocen la operación y reciben un pago para hacerse de la vista gorda.

"Los indocumentados pasan de muchas formas, a veces son disfrazados de ciudadanos panameños que puede ser un estudiante, indígena o un campesino", aseguró.

Garita.
Sobre el tema el edil del corregimiento de Aserrío de Gariché, Iván Caballero, sostiene que urge que se construya una subestación policial.

A menos de 200 metros de la vía Interamericana se ubican cuatro caminos clandestinos. El primero es la antigua entrada del ferrocarril de Chiriquí y conduce hasta la comunidad de Jacú. El segundo en la entrada de San Andrés. Hay un tercer camino donde hay un molino que sale a la comunidad de El Roble y un cuarto que sale al pueblo de Gariché pasa por Jacú cruza la comunidad de los Arenales y llega hasta San Isidro en el sector fronterizo de Paso Canoas.


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402564
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América