La burocracia con que se maneja el cumplimiento de la Ley de Adopción está siendo una de las principales dificultades que tienen los niños en el Hogar Malambo, en Arraiján, para contar con una vivienda como Dios manda, sostiene la directora sor Lourdes Reiss.
“El término del tiempo en que se debe declarar a un niño en estado de abandono y de adaptabilidad no se cumple como lo establece la ley, que son 6 meses”, indicó Reiss.
“Hay niños que no se les ha definido su status legal. Por otro lado, las mismas investigaciones no se han hecho como debe ser, siempre se tiene la queja de que no hay personal ni transporte”, alegó.
Lamentablemente, tampoco se permite que las personas interesadas presten sus carros para hacer estas diligencias.
Los niños que llegan a Malambo lo hacen en un estado precario de maltrato, desnutrición y mucho deterioro, “cuesta mucho restablecerles su salud, pero gracias a Dios tenemos gente buena que nos ayudan y los infantes van mejorando poco a poco”. expresó.
Se han dado casos de madres, que personalmente han ido a Malambo a entregar a sus hijos y estos no son rechazados, “porque si esa madre anda en un estado de desesperación y yo no le recibo el niño y lo deja por allí o atenta contra él, para mí sería muy doloroso”.
En estos casos se espera que pasen unos días para ver si la madre reflexiona y se arrepiente, como ha pasado, y se le entrega al niño.
En caso contrario, se procede a notificar a la autoridad competente de la existencia de ese niño en la institución. Ahora mismo existen 162 niños, cuyas edades oscilan entre 4 meses a 18 años.
Mayoría de edad.
Al cumplir la mayoría de edad, “si ellas no tienen un familiar que las acoja, se pueden quedar aquí, ayudan, estudian, van a su universidad y cuando quieran tomar la decisión de irse de este hogar, trabajar y ubicarse en otro lugar, lo pueden hacer.
En Malambo hay varios casos de hermanitos que han sido abandonados. El más curioso es el de 5 niños que fueron llegando poco a poco; “primero llegaron dos hermanitos; luego uno, después otra y últimamente, una bebé de 7 meses”.
Sor Lourdes explicó que estos casos son más difíciles porque quién va a querer adoptar 5 niños.
“La ley permite que en estos casos se den en adopción a dos parejas, siempre y cuando los niños puedan tener relación, verse, comunicarse y se procura que sean parejas panameñas, y si son extranjeras, que sean del mismo país”, recalcó.
Atención.
La orientadora Yolanda Rodríguez atiende el grupo de niños de 4 a 9 años y dice que ellos solo requieren de cariño y atención porque tienen de todo.
“Son bastantes cariñosos y si usted les demuestra cariño, más cariño ellos les dan; yo les digo que me digan seño, pero ellos me dicen mamá”, comentó Yolanda.
Como algo propio de su ser, estos niños siempre preguntan por sus padres, aunque ellos no se acuerden de ellos, “me preguntan que donde están, si algún día los verán”.
Los niños de Malambo tienen un Programa de Padrinos, donde no se da una cuota mensual, sino para que tengan con quien relacionarse.
Para ello, deben llenar un formulario; se investiga a esta persona y cada 15 días los niños tienen salida y en Navidad y Año Nuevo pueden compartir con ellos un tiempo y apoyarlos en sus necesidades.
También existe el Programa de Voluntariado en el que personas adultas o jóvenes ofrecen su tiempo para ayudar a darle de comer a los bebés, o para ayudarles en su tarea y hacer actividades recreativas.