Nación

Buscan apoyo del BID para educación superior


Panamá tiene que colocarse a tono con las nuevas corrientes y conformar el ente encargado de acreditar la educación superior y para ello se busca contar con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señaló el presidente del Consejo de Rectores, Miguel Angel Cañizales.
El objetivo es instaurar un sistema de evaluación y acreditación en Panamá, y estar a la altura de otros países de la región que ya cuentan con este ente, como es el caso de Costa Rica, Honduras y El Salvador.
Dijo que esta iniciativa surge en 1999 y para tal efecto vendrá a Panamá el secretario del Consejo de Rectores de España, Félix García, quien asesorará a los panameños del 15 al 18 de junio.
También se prevé crear el Consejo Nacional de Educación Superior que se encargará de velar por el cumplimiento de los criterios que se establezcan en el Ente de acreditamiento.
Advirtió que para que una universidad se encuentre en un sistema de competitividad hay que acreditarla, pero para ello se debe contar con un ente para tal fin.
En Panamá no existe el ente acreditador, sino un ente que fiscaliza y en ese sentido se establece que las universidades estatales, la Nacional y la Tecnológica, son las que tienen que evaluar a las particulares. El organismo acreditaría a las universidades privadas y a las oficiales.
En otros países existen sistemas de gestión de aceites usados, destinados a recoger y reutilizarlos como combustible. Estos desechos son analizados y sometidos a un tratamiento que garantiza su idoneidad en la quema y aprovechamiento de su energía calorífica.
Toro reveló que en aquel entonces los colombianos intentaron tomarse Curundú y San Miguelito y formar en Panamá carteles de droga; sin embargo, aunque no existían las bandas, creadas posteriormente en las cárceles, los grupos liderados por delincuentes renombrados como "Media Luna" y "Medio Man", organizaron una especie de ejército contra los colombianos.
En ese submundo se libró una lucha nacionalista que impidió la injerencia de facinerosos extranjeros. Los delincuentes criollos han repelido la entrada al país de mafias colombianas, chinas, hasta rusas, que se han metido en todos los países que han podido.
Ni siquiera las maras centroamericanas han podido establecerse en Panamá. El sociólogo sostiene que no existe una conexión entre las maras y las bandas panameñas, ya que sus estilos, historia, raíz y sentimientos son diferentes.
El sociólogo explicó que el tráfico de drogas es uno de los mayores problemas de nuestro país, porque resuelve a las personas. Muchas familias han construido y ampliado sus casas, educado a sus hijos y se alimentan a punta del dinero que le genera esta actividad delictiva.
Gilberto Toro sostiene que si se ocupa a los miembros de las bandas criollas en un programa de desarrollo, en el cual no tengan tiempo para fumar su "feeling" o para "pensar monstruosidades", nadie se metería con nadie.
Ellos le han expresado que quisieran un trabajo que a la hora de la salida sólo les diera ganas de comer y descansar. El experto instó a quienes trabajan con bandas a tomarse a todos los barrios con proyectos y no suscribirse sólo a grupos o sectores.
Toro concluyó señalando que el delincuente de hoy cree que se puede entrar y salir de ese submundo, y que cualquier necesitado se atreve a jugar a delincuente. Lo triste del caso es que la justicia no perdona y no hace diferencia entre un delincuente novato, que por razones sociales se vio empujado a actuar, frente a un experto, quien generalmente no está preso".
Los policías juran honrar y defender las leyes y a los ciudadanos, pero algunas veces le dan prioridad a sus intereses y necesidades personales que a ese juramento.
El 12 de mayo pasado, un capitán, jefe de la sub estación de San Carlos, y un cabo, transgredieron las normas y fueron detenidos por sus colegas por estar involucrados presuntamente en un "tumbe" de drogas. Seis agentes más fueron investigados.
Otro capitán fue puesto a órdenes de las autoridades cuando intentó ingresar a un centro penitenciario con un kilo de droga para unos detenidos extranjeros.
El subcomisionado Juan Cerezo se defiende diciendo que si se habla de narco policías, también tendría que anteponerse ese adjetivo a otras profesiones: narco abogados, narco banqueros, entre otros. Añadió que desde el momento en que un agente viola la Ley deja de considerarse como tal y es tratado como un delincuente común.
El sociólogo Gilberto Toro manifestó que la mayoría de nuestros policías son vecinos buenos, cuya convivencia en un ambiente donde hay delincuencia se hace muy difícil.
Con esta razón, el ex candidato presidencial Ricardo Martinelli, justificó la creación de una ciudad policial, donde los policías no tuviesen que convivir con los delincuentes. Pero el sociólogo considera que esa no es la solución.
La clave está en darle mayores incentivos a los agentes y sanear la institución de malos elementos, porque de nada sirve que como unidad actúe según todo lo que se le enseñó en la academia, cuando sus superiores estén involucrados en ilícitos.


fecha edicion
old id
154006
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América