La Defensoría del Pueblo se incorporará a la Carrera Administrativa, implementando un proyecto de la Carrera Defensorial, que aspira brindar protección laboral de sus funcionarios y que le permitan contar con un personal altamente profesionalizado en Derechos Humanos.
El Defensor del Pueblo, Juan Antonio Tejada, dijo que por medio del Reglamento de Organización, Funcionamiento y Clasificación de Cargos se perfeccionarán los mecanismos de selección y protección de su personal, promoviendo un eje estratégico en la reforma del Estado. Afirmó que este instrumento jurídico se hace necesario para reglamentar y desarrollar el régimen de Carrera Administrativa de los servidores públicos de la institución, partiendo del reconocimiento de los principios que establece la Constitución Política de la República, que desarrollan las disposiciones contenidas en la Ley 7 de 1997 por la cual se crea la Defensoría del Pueblo.
Esta ley aplica normas contenidas en la legislación sobre carreras públicas, sin menoscabar la autonomía funcional de la propia entidad.
Una vez sean aprobados y aplicados, se avanzará en la transformación y modernización de la estructura estatal, además del derecho de la ciudadanía a recibir los servicios públicos por parte de los profesionales, técnicos y empleados más idóneos y capaces para su ejercicio de una eficiente administración pública. Tejada dijo que el proyecto de Carrera Defensorial creará un equilibrio con los derechos de los servidores públicos consagrados en la Constitución Política y leyes nacionales, fundada en un sistema de méritos.
Un proceso de anulación de matrimonio dura de 6 meses a un año, dependiendo del grado de diligencia que le pongan las partes interesadas.
Lo primero que debe hacer es buscar orientación con su párroco. Luego en el Tribunal Eclesiástico de Panamá le pedirán una autobiografía y narración de todo lo sucedido en su relación. Lo que se llama escrito de demanda.
El escrito será estudiado para ver si procede, si es así se admite y se notifica a la persona demandada el inicio del proceso de anulación de su matrimonio. Se eligen cuatro testigos, dos por cada parte, se llenan cuestionarios, se exponen pruebas, que luego se pasan al juez del Tribunal.
El juez mira todo y lo compara con la opinión del Defensor del Vínculo, quien defiende el sacramento del matrimonio, y con la de un psicólogo.
Si la anulación es afirmativa pasa a una segunda instancia, donde se confirma la decisión, no es una apelación. La segunda instancia para Panamá es el tribunal de Cali, Colombia.
Luego de las dos sentencias se llama a la persona y se le anuncia que su matrimonio ha sido anulado. Entonces se publica en el tablero del tribunal.
Las personas involucradas en la anulación de un matrimonio son: la ex pareja, las secretarias, el notario, quien da fe de todo; el Defensor del Vínculo, el juez de Primera Instancia, el psicólogo y el juez de Segunda Instancia.
El pago del proceso, de acuerdo con el padre Edgar Flores, dependerá de las condiciones económicas de los interesados.
En Panamá no existe una cifra precisa de los matrimonio católicos anulados. Muchos procesos se inician, pero son pocos los que se concluyen por falta de interés de las partes. El padre Flores mencionó que en la actualidad se culminan de 20 a 25 procesos al año.
A las personas que están "unidas" o casadas por lo civil, más no por las leyes divinas, la Iglesia Católica las llama "familias en situación difícil y especial". Para ellos, la Carta Pastoral sobre la familia firmada por los obispos panameños en septiembre del año pasado, establece en el artículo 87 una atención y acompañamiento por agentes pastorales idóneos que los ayuden a "normalizar" su estatus. Incluso con los procesos que conduce a una "posible" declaración de nulidad frente al Tribunal Eclesiástico.
Hasta que se resuelvan su situación se les impulsa a la comunión espiritual dentro de la Eucaristía.
El clérigo aconsejó a quienes desean casarse prepararse bien, sin dejarse llevar por situaciones externas, emocionales o estéticas; añadió que la asesoría de su párroco y de sus padres es fundamental en la orientación de la vida matrimonial, para que después no haya lamentaciones.