Un anteproyecto que deroga la nueva ley de Reformas Tributarias y que deja sin efecto la resolución de Gabinete que exoneró a la empresa Panamá Ports Company de pagar cerca de 30 millones de dólares anuales al fisco nacional, presentó ante la secretaría general de la Asamblea Legislativa un grupo integrado por representantes de disímiles organizaciones.
El jurista Silvio Guerra, a nombre del grupo, sintetizó que la ejecución de la nueva Ley de Reordenamiento Tributario ha creado grandes problemas y agravios al conjunto de la sociedad panameña sin exclusión de ningún sector.
Destacó que múltiples profesionales han expresado con lujo de detalles, el terrible y nefasto efecto que tendrán las reformas en perjuicio de las grandes mayorías. Ello significa que los trabajadores y los profesionales tendrán que cargar con el mayor peso de las tributaciones que vienen implicadas en la mencionada ley.
El anteproyecto de ley fue canalizado por los proponentes en función de la oficina de Participación Ciudadana de la Asamblea y a juicio de los proponentes, lejos de introducir el elemento de equidad en el sistema tributario, lo que hace es que se aleja de ese principio.
En el artículo 2 de este anteproyecto también se solicita la derogación de la Resolución 14 del 13 de mayo del 2002, firmada por el ministro de Comercio e Industrias, que brinda a Panamá Ports Company una serie de prerrogativas y beneficios. El anteproyecto propone que a la citada empresa se le cobre de manera retroactiva todos los dineros que han dejado de tributar.
Los proponentes sostienen que el pueblo panameño no aguanta más un gravamen y recordó que no se puede perder de vista que Panamá es el cuarto país con la peor distribución del ingreso, al igual que "somos el octavo país con el peor consumo del mundo."
El 40% de la población panameña es pobre y obtiene sólo el 12.2% de los ingresos de la sociedad, en tanto que el 10% más rico obtiene el 39% de las riquezas. Guerra instó a los legisladores de gobierno y de oposición a que le presten atención a este anteproyecto, porque un pueblo les está diciendo basta.
Sostuvo que los legisladores tienen ahora la oportunidad de reivindicarse ante el pueblo panameño, porque, a su juicio, la ley de Reformas Tributarias ha sido la peor norma aprobada por la actual Asamblea, porque amordaza el estómago de los panameños.