Una propuesta que pretende derogar el Decreto Ejecutivo 63 del 20 de marzo del 2002, mediante el cual se estableció la obligatoriedad para el uso del "triángulo reflexivo", presentó ante el pleno de la Asamblea Legislativa, el legislador Rubén De León, miembro del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Por medio del anteproyecto presentado por De León se derogan los artículos 2 y 8 del Decreto Ejecutivo número 63 del 20 de marzo de 2002, los cuales tratan sobre el uso obligatorio del triángulo reflexivo.
De León explicó que en agosto del 2001 fue sancionada la Ley 47 que dicta medidas para el uso de cintas reflexivas en los camiones, autobuses y demás vehículos comerciales, pero no incluía el citado triángulo.
Indicó que fue en la reglamentación de este proyecto, mediante el Decreto Ejecutivo 63, en el cual se estableció la obligatoriedad para el uso del triángulo reflexivo.
Manifestó que esta propuesta surgió ante la inquietud que se generó por una gran parte de la población que expresó su descontento con la obligatoriedad para el uso del triángulo, que tendría un costo superior a los B/.10.
Los jóvenes vivían en la comunidad de Quila Mian Sing, Distrito de Gujranwala, Pakistán, donde estaba ubicada la residencia de sus abuelos paternos, en la que estuvieron viviendo en condiciones precarias.
Por instrucciones del canciller Alemán, el embajador de Panamá en la India, Alejandro Garrido, dio seguimiento al caso y resolvió los obstáculos legales y diplomáticos que presentó esta situación tan especial de repatriación.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, las autoridades intervinieron en este caso desde septiembre de 2001, cuando la señora Solís solicitó la repatriación de sus hijos y nieta.
Los jóvenes recibieron un visado de tránsito en Nueva York, otorgado en el Consulado de Estados Unidos en Nueva Delhi, gracias a la gestión del Cónsul estadounidense en Panamá, Petter Cozzens.