Washington- El fortalecimiento de las instituciones democráticas y el desarrollo económico y social, encabezan la agenda para Latinoamérica del gobierno del presidente Bill Clinton.
La inmutalibidad del programa de Clinton fue enfatizado por Arturo Valenzuela, el principal asesor de política hemisférica de la Casa Blanca, en una clara tentativa de desvirtuar los insistentes rumores de que Estados Unidos estaría preparando un "plan de intervención norteamericana en territorio colombiano".
"El gobierno de Clinton no ha variado un ápice de la agenda y del plan de trabajo elaborado por los 34 jefes de Estado en las Cumbres de las Américas," señaló Valenzuela durante un almuerzo con el directorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En esa agenda, el apoyo a los gobiernos para construir instituciones democráticas viables y la promoción de medidas para acelerar el crecimiento económico y social de la región, son objetivos prioritarios, declaró.
Valenzuela fue presentado al directorio por Enrique Iglesias, el presidente del BID, quien resaltó la "valiosa contribución intelectual" que el funcionario realizó durante los años en que dirigió el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Georgetown de esta ciudad.
En calidad de introducción de una breve discusión de sobremesa, el presidente del banco apuntó que la recesión económica que se ha registrado en varios países del hemisferio, indudablemente ha caldeado la atmósfera política, aunque no mencionó casos específicos.
Por su lado, Valenzuela declaró que otra de las importantes metas del proceso de las cumbres es el desarrollo de las instituciones civiles, especialmente crear una mayor autonomía del poder judicial.
"Quizás uno de los retos más inmediatos es crear una mayor concertación entre los partidos políticos, especialmente en aquellos países donde el poder ejecutivo no goza de una mayoría parlamentaria," señaló en una referencia que igualmente puede aplicarse a Ecuador como al futuro gobierno de Panamá.
Aunque Valenzuela comparte la preocupación de los sectores de seguridad y defensa del gobierno por el acoso que el narcotráfico y la guerrilla presentan a la estabilidad institucional de Colombia, el alto funcionario considera que el gobierno del presidente Andrés Pastrana mantiene la situación bajo control.
No obstante, y a pesar de los categóricos desmentidos del departamento de Estado y otras dependencias del gobierno estadounidense, la prensa de Argentina, Perú y Colombia continúan difundiendo informaciones atribuidas variamente a fuentes castrenses o a analistas anónimos.
En días recientes, varias notas publicadas en Buenos Aires y Madrid citan a fuentes allegadas a Vladimiro Montesinos, el asesor del presidente Alberto Fujimori de Perú, sosteniendo que éste asistió a una reunión donde un supuesto representante de la CIA dio a entender de que se tramaba una invasión a Colombia.
"Hay una gran posibilidad de que esto se convierta en otro Panamá con consecuencias imprevisibles," habría señalado un alto jefe de la Marina del Perú, según un artículo enviado por el corresponsal en Lima del periódico ABC de Madrid.
Preguntado si no consideraba que la creciente alarma expresada sobre el peligro del narcotráfico por los propios personeros del gobierno, como el general Barry McCaffrey, el "zar antidrogas" y el general Charles Wilhelm, jefe del Comando Sur, Valenzuela declaró: "Entiendo que en los medios informativos han hecho grandes titulares con algunas de esas declaraciones, pero los titulares no hacen nuestra política".
"Además", añadió, "sigo confiado de que esta situación será superada y en el fondo me siento optimista de que Latinoamérica, a pesar de algunos contratiempos económicos, continúa siendo una de las regiones de mayor esperanza en el mundo".
Valenzuela, cuyo título oficial es director del departamento Latinoamericano del Consejo Nacional de Seguridad que funciona en la Casa Blanca como organismo coordinador de la política exterior, durante un periodo del primer gobierno de Clinton fue subsecretario adjunto de Estado a cargo de asuntos mexicanos.