Los buses que están importando a Panamá como parte de la flota que es adquirida con los préstamos especiales otorgados por el Banco Nacional de Panamá (BNP) no son apropiados para el servicio del transporte de pasajeros, destacó el jurista Eric Santamaría, quien habló a nombre de un grupo de transportistas que realizó transacciones con la entidad bancaria.
Santamaría alertó que los transportistas que han adquirido estos buses se enfrentan con el inconveniente de que las unidades cada mes sufren averías que los obligan a mantenerlos en los talleres. Al mismo tiempo están generando incomodidad entre los usuarios del transporte colectivo, quienes podrían pensar que se les "está tomando el tiempo".
Durante una intervención en el programa "La Palabra" de KW Continente, señaló que los buses que están trayendo las empresas no cumplen con los requisitos para que estas unidades brinden este servicio en la ciudad capital. Santamaría citó el caso de dos transportistas Tecy Cianca y Venancio Sánchez, quienes han enfrentado problemas con los buses que adquirieron.
Al explicar la situación de quienes firmaron préstamos, la transportista Tecy Cianca se quejó que a través de MMC (Mitsubishi Motor Company) adquirió una unidad supuestamente del año y cero kilómetros, sin embargo, presentó problemas a sólo tres horas de uso.
Aunque la empresa ha hecho frente a las garantías, no se han corregido los daños del bus y en su caso la unidad correspondiente se ha mantenido en los talleres por espacio de cinco meses.
Cianca reconoció que la empresa le ha hecho frente a los compromisos del pago de la letra del préstamo del banco, "pero nosotros no queremos que se esté emparapetando el bus, porque qué pasará cuando pase la garantía".
En el caso de Venancio Sánchez, explicó que la unidad que compró para brindar el servicio de transporte de pasajero, duró dos días en las calles e inmediatamente tuvo que ser llevado a la compañía distribuidora porque presentaba recalentamiento de la máquina y durante cinco meses, prácticamente tiene llevarlo diariamente a los talleres de la empresa.
Sánchez insinuó que hay algún tipo de relación entre funcionarios del Banco Nacional de Panamá y una de las empresas importadora de los vehículos porque le solicitaron que no demandara a la distribuidora, en este caso Méndez y Méndez.
Ante esa situación los transportistas esperan otra actitud, tanto de los directivos del BNP así como de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).