Más de 191 personas en los dos últimos años han visto pasar la muerte de cerca, cuando los buses en que viajaban se incendiaron, según las estadísticas.
El último de estos episodios se reportó ayer a eso de las 11: 30 a.m., cuando del bus 8B-3672, conducido por Orlando Wever, salió mucho humo.
Los 50 pasajeros que se encontraban a bordo de este bus de Mano de Piedra Corredor entraron en pánico por lo que salieron por las ventanas.
Desmayos, nervios alterados y fracturas, fue el desenlace de este evento, que por fortuna no dejó muertos.