El presidente norteamericano George W.Bush y el Partido Republicano dedicaron anoche una parte de la clausura de su convención en Nueva York para pedir el voto a los 7 millones de electores hispanos.
"No dejaremos a ningún niño atrás", dijo Bush en español durante el discurso de aceptación de la candidatura republicana a las elecciones del 2 de noviembre, aludiendo a un programa educativo aprobado durante su mandato.
Los delegados hispanos presentes en la arena del Madison saludaron la frase coreando "!Viva Bush!" y "!Cuatro años más!".
Fue la única frase en español de su intervención, pero parecía bien escogida. Para más de la mitad de los electores hispanos, la educación es el tema más influyente a la hora de decidir su voto.
Antes del discurso de Bush, el cierre de la fiesta republicana exhibió un vídeo en el que el presidente hizo repaso a los logros de la comunidad hispana bajo su mandato para acabar recordando, de nuevo en español: "Ustedes me conocen, ya saben quien soy".
El documento mencionaba a varios de los hispanos nombrados por Bush para puestos de alta responsabilidad, como Rosario Marín, ex-secretaria del Tesoro; Alberto Gonzales, asesor legal del presidente, ambos de origen mexicano, y el cubano-norteamericano Mel Martínez, candidato al senado y ex-secretario de Vivienda.
El ministro de Gobierno, luego de reunirse con la CCE, dijo a la prensa que él se comprometió a mantener un mecanismo de comunicación permanente con los campesinos y a compartirles los estudios de ampliación de Canal, una vez que éstos concluyan.