El presidente estadounidense George W. Bush declaró la "liberación" de Irak, pero no la conclusión de las actividades militares en ese país en donde ayer ocho de sus soldados fueron heridos por granadas y otro durante un tiroteo en Bagdad.
"La liberación de Irak es un avance crucial en la campaña contra el terror. Hemos sacado a un aliado de Al Qaida (la red extremista de Osama bin Laden) y cortado una fuente de financiamiento del terrorismo", dijo Bush en el portaaviones USS Abraham Lincoln que regresa desde Irak.
Todavía "tenemos trabajo difícil que hacer en Irak", dijo. Entre las misiones pendientes, según Bush, se cuentan la de restaurar el orden, sacar a los oficiales del antiguo régimen, buscar armas de destrucción masiva y asegurar la asistencia humanitaria.
Las principales agencias de la ONU, encabezadas por el coordinador de Naciones Unidas para cuestiones humanitarias en Irak Ramiro Lopes da Silva, regresaron a su cuartel general en Bagdad, del que habían salido el pasado 18 de marzo, dos días antes del comienzo de la guerra, comprobó una periodista de la AFP.
En Faluja, hacia la 01H00 de ayer dos individuos lanzaron granadas contra un edificio en donde se encontraban tropas norteamericanas, hiriendo a siete soldados, seis de ellos de gravedad, según el capitán Frank Rosenblatt, de la 82 división aerotransportada.
Otro militar estadounidense resultó herido ayer por la mañana en Bagdad en un tiroteo con iraquíes armados, anunció el mando central (Centcom) norteamericano, según el cual los asaltantes "atacaron a una patrulla de la coalición".
También en la capital, al menos seis personas fallecieron ayer en el incendio de una gasolinera de Bagdad, declaró a la AFP un soldado estadounidense, mientras varios habitantes dijeron que habían oído disparos en el barrio justo antes de que se desatara el incendio.