La dificultad del país para obtener la calificación de grado de inversión, el impacto que podría tener el déficit actuarial de la Caja de Seguro Social (CSS) en las finanzas públicas, la falta de reformas para lograr la competitividad del país y la inclusión de Panamá en las llamadas listas negras, se constituyen en amenazas para el Centro Financiero de Panamá (CFP), según las conclusiones de CADE 2002.
En la Conferencia Anual de Ejecutivos se identificó como ventajas para el CFP: los bajos costos operativos en la industria "off Shore", una excelente infraestructura del sector de las comunicaciones, el acceso a las tecnologías de punta, la estabilidad económica y política y las conexiones aéreas a todo el continente americano.
Los exponentes explicaron que en Latinoamérica se registran situaciones que se constituyen en ventajas para el país como son, las bajas tasas de crecimiento con elevada volatilidad, los bajos niveles de ahorro, la alta dependencia de capitales externos, así como la falta de desarrollo de mercados financieros domésticos.
Aplicar reformas urgentes para mejorar la situación fiscal de la CSS, sin importar si ello representa costos políticos; aplicar una reforma fiscal para apuntalar la simplificación del sistema e invertir la reforma tributaria para que las personas jurídicas paguen más impuestos que las personas naturales y el mejoramiento del sistema de justicia, también fueron parte de las recomendaciones finales.