Una auditoría o evaluación interna del desarrollo de la trigésimo octava Conferencia Anual de Ejecutivos de Empresa, CADE 2004, hecha por el relator Carlos Sánchez Fábrega, reveló una inconformidad con la asistencia, contenidos y la poca importancia que le dio el Gobierno a este encuentro.
Sánchez Fábrega criticó la inasistencia de personas que estaban inscritas; reconoció la divulgación en los medios de comunicación, pero recomendó que en los próximos años se promueva la divulgación masiva del evento.
Aunque aclaró que no desea que sus señalamientos se interpreten como una "crítica negativa", dijo que la inclusión de temas políticos tuvo inconvenientes.
Según el informe, el arzobispo José Dimas Cedeño se salió de la tradicional invocación religiosa para tocar aspectos de la campaña política y de materia constitucional.
También se expuso que la presidenta de la República, Mireya Moscoso, no le prestó la importancia debida a CADE, hecho que debe ser objeto de reflexión. Sánchez destacó que el mejor debate fue el de los vicepresidentes Samuel Lewis Navarro, de Patria Nueva; y Aníbal Galindo, de Visión de País, a tal punto que les confesó: "Ojalá ustedes fuesen los candidatos a presidente".
Parece que la materia política no le interesó mucho a los asistentes, pues el relator dijo que se calculó un 50% de participación en todos los debates.
Al evaluar la participación de los candidatos presidenciales apuntó que José Miguel Alemán se limitó a hablar de sus programas y no a lo que CADE le había pedido, que era competitividad en el área económica, mientras que Guillermo Endara en su forma anecdótica envió un mensaje de que las cosas no son tan fáciles como se pintan. Concluyó que el debate presidencial pudo haber sido mejor de lo que fue, por tanto se lleva una nota "regular".
A juicio de Sánchez Fábrega, después de escuchar la parte política, no se tiene claro cómo los candidatos presidenciales manejarán el tema de la competitividad, por tanto, si ese era un objetivo de la conferencia, entonces no se logró.
Parece que al ex contralor Rubén Darío Carles, no le agradó que el relator no mencionara en su auditoría el discurso inaugural del presidente de la APEDE, John Bennet, quien criticó el intervencionismo del Estado en las actividades económicas, lo que a su juicio fue motivo de discusión en la opinión pública.
Por tanto, Carles pidió al presidente del Comité Organizador que instruyera a Sánchez Fábrega a que incluya en la relatoría el tema del discurso de Bennet.