Ante la insistencia del gobierno en construir la carretera Cerro Punta-Boquete a través del Parque Nacional Volcán Barú, las asociaciones ambientalistas anunciaron la realización de cadenas humanas por 24 horas continuas para proteger el “Santuario de Vida Los Quetzales” y preservar “el único reducto boscoso que queda en Panamá”.
La preocupación aumenta por parte de los ambientalistas, al conocer que no se descarta la posibilidad de usar dinamita para derribar el cerro El Respinguito.
En tanto, el jefe de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en Panamá, Leopoldo Garza, dijo compartir la posición de los ecologistas panameños que se oponen a este camino, ya que la obra perjudica la reserva del Parque La Amistad que comparten Panamá y Costa Rica.
“Desde luego, los acompaño en su sentimiento ante el posible impacto negativo en el Parque Nacional Volcán Barú”, precisó Garza. “Compartimos el interés y el sentimiento de promover nuestra familiarización con estos riesgos”, concluyó.
Sostuvo que una mayor alianza entre los grupos ambientalistas, los medios de prensa y la sociedad civil, fortalecerá la propuesta de que no se construya la carretera.
Por otro lado, en las vistas presupuestarias del Ministerio de Economía y Finanzas para el Presupuesto General del Estado del 2004 se incluyen los B/.4.6 millones para la construcción del camino.
El legislador chiricano, Camilo Gozaine, miembro de la Comisión de Presupuesto, informó que recomendará el traslado de esta partida a sectores como educación o para la reparación de calles en Chiriquí.
La decisión de Gozaine fue apoyada por el también legislador chiricano, Denis Arce, quien dijo que en el primer Centenario de la República la naturaleza se ve amenazada por un proyecto que ha encontrado una gran oposición popular.
La muerte de Torrijos en un accidente aéreo en 1981 permitió a su jefe de los servicios secretos, el general Manuel Antonio Noriega, ascender al poder.
Noriega, antiguo colaborador de la policía antidrogas de Estados Unidos, se comenzó a distanciar de los norteamericanos, que lo acusaron de estar asociado con el narcotráfico colombiano.
La negativa de Noriega de abandonar el poder, precipitó el 20 de diciembre de 1989 la invasión militar norteamericana, que en cuestión de días barrió al régimen militar panameño y concluyó con la captura del ex hombre fuerte del país, actualmente en prisión en Estados Unidos por presunto tráfico de drogas.
La invasión, denominada Causa Justa, fue ordenada por el presidente George Bush, padre del actual mandatario estadounidense.
Once jefes de Estado y de Gobierno confirmaron sus asistencia a la celebración del Centenario de la independencia, entre ellos los presidentes Chen Shui-bian (Taiwan), Ion Iliescu (Rumanía), Lucio Gutiérrez (Ecuador), Abel Pacheco (Costa Rica), Francisco Flores (El Salvador), Enrique Bolaños (Nicaragua), Ricardo Maduro (Honduras) y Alfonso Portillo (Guatemala).
Los actos serán presididos por la primera jefa de Estado de Panamá, Mireya Moscoso.