Un policía y varios pandilleros fueron detenidos al ser desmantelada ayer una de las más notorias bandas narcotraficantes de la ciudad, acusada de 35 asesinatos, incluso el de un niño de cinco años.
Carlos çlvarez, jefe de policía de Miami y el condado Dade de la Florida, dijo que "esta pandilla era despiadada, muy violenta... aparentemente teníamos una guerra de narcotraficantes entre manos." La pandilla de los Boobie Boys repartía muertes a diestra y siniestra para establecer su territorio de actividades, eliminar contrabandistas rivales e introducir casi cinco toneladas de cocaína desde Panamá y las Bahamas, para distribuir en 25 ciudades de Florida y otros 12 estados.
En el procedimiento policial llevado a cabo ayer fueron detenidos 14 pandilleros y un agente de la policía local implicado con ellos en actividades de narcotráfico.
Autos de encausamiento ejecutados ayer acusan a seis sujetos de dos series de asesinatos. Los 15 detenidos podrían ser condenados a prisión perpetua por conspiración para contrabandear estupefacientes por un total de 85 millones de dólares.