Las unidades del Servicio Nacional de Fronteras (Senafron) se incautaron 610 kilos de cocaína durante la noche del 1 de julio.
El decomiso se realizó en Playa de Muerto en Darién, donde detuvieron a tres colombianos que viajaban a bordo de una lancha de 32 pies con dos motores.
El comisionado Frank Ábrego, jefe de Senafron, indicó que la lancha pasaba frente a las instalaciones y fue interceptada por unidades para revisarla.
Los colombianos no tenían ninguna documentación. Los detenidos señalaron que venían de Buenaventura, Colombia.
El Comisionado destacó que en los últimos meses han detenido tres embarcaciones con droga, donde también viajaban colombianos. Además indicó que existe un reforzamiento de patrullaje en las fronteras.