EN LA ciudad capital hay árboles que necesitan de cuidados.
Corotús, cauchos, caobas, Flamboyanes y guayacanes, entre otros, han sido mudos testigos de la evolución de la ciudad, pero la contaminación y la poca importancia que prestan algunos panameños los han afectado.
Los árboles en nuestro país tienen problemas de espacio.
Las personas reducen las aceras, los rodean con cemento afectando la fermentación del suelo, manifiesta Arnulfo Torres, ingeniero de la Subgerencia de Ornato y Medio Ambiente del Municipio de Panamá.
Por este motivo esta subgerencia se encarga de realizar podas periódicas, las que se deben realizar durante el invierno para que los árboles tengan una mayor recuperación.
La más común es la sanitaria, que busca erradicar problemas fitosanitarios del árbol, o eliminar ramas quebradas, matapalos que no los dejan realizar el proceso de fotosíntesis.
Otras consisten en darle forma al arbusto y prevenir las plagas que puedan afectarlos.
Además de encargarse del mantenimiento de las áreas verdes del área municipal, también tienen un departamento para la extensión de permisos del área privada, que desarrollan en conjunto con la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
Torres sostiene que difícilmente se hacen talas, primero se realiza una inspección.
Las talas sólo se concretan cuando el árbol causa peligro para los peatones, y cuando está en malas condiciones fitosanitarias, o sus raíces dañan las estructuras de viviendas o edificios.
Si es necesario talarlo, se procede a sembrar otro para reemplazarlo, pues éstos cumplen múltiples beneficios, entre los que destaca proporcionar oxígeno, también funcionan como una barrera contra los ruidos y además son el nicho ecológico de muchas especies, ayudando a mantener un ecosistema dentro de la ciudad, agrega.
Cuando el árbol causa problemas y está en una propiedad privada, la persona debe acercarse a las oficinas y solicitar un permiso, luego funcionarios de la Alcaldía y de ANAM hacen una inspección.
Ambos elaboran un informe sobre las condiciones del árbol, luego se determina qué cantidad de dinero debe pagar la persona para realizar la tala del árbol, que puede llegar a costar hasta B/.5,000.00 balboas.
"En Panamá no existen árboles malos, sino mal ubicados", indica Torres.
Antes de sembrar un árbol las personas deben realizar una investigación para determinar si afectará su propiedad.
El mes próximo se realizará el levantamiento del inventario y de las condiciones fitosanitarias de los árboles de la Avenida Cuba, Perú y Avenida Justo Arosemena. La inspección se extenderá hasta Río Abajo.
Para el Municipio de Panamá, la poda de árboles tiene un costo de más de B/.1,000.00.
Caen los colosos verdes
Los árboles de la capital están enfermos y no tienen espacio para desarrollarse.