Las diferentes cafeterías de la Universidad de Panamá (UP) brindan un menú básico de 50 centésimos que se ha mantenido desde 1977.
De acuerdo con Xiomara Ortiz, asesora de cafeterías de la UP, a través de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles se gestionan cerca de 2,500 libretas para que los estudiantes de bajos ingresos económicos adquieran el menú.
"Nosotros tratamos de que el menú sea bien surtido, lleve arroz, carne, ensalada y menestra para mantener una dieta balanceada en los estudiantes", dijo Ortiz.
"Las cafeterías tratan de unir este menú con otro que alcanza el balboa con 50 centésimos, el cual es también accesible para administrativos y docentes".
Pero el costo de venta del menú básico, tiene un costo real de 80 centésimos y la diferencia es costeada por la Universidad de Panamá, en vista de que las cafeterías no tiene fines de lucro.
Debido a ello, las cafeterías del Campus Central son también visitadas por personal de la Caja de Seguro Social (CSS) y público en general, el que va a consumir comida barata y accesible para todos.
Sin embargo, por razones ajenas a la administración, ha habido ocasiones en que se ha tenido que pasar por periodos de escasez que hacen la situación difícil para las autoridades.
Una de las razones es que el sistema de compra de alimentos se ajusta demasiado a la Ley 56 que establece pautas a la institución sobre el acto público, evitando hacerlo por métodos de compra directa, el cual abarataría los costos.
"El tramite que establece esa ley hace que sea un método muy riguroso y tedioso al mismo tiempo, ya que hay rubros (como la carne) que originalmente no fueron contemplados dentro de la norma y que ahora están pesando demasiado", dijo la funcionaria.
Según Ortiz, se está buscando el mecanismo para trabajar directamente con los proveedores para así establecer una mejor planificación mediante un inventario de mercancía para garantizar el surtido, como también el mejoramiento físico de las cafeterías.
Con estas acciones no se subirá el precio de la comida y se buscará mejorar el servicio que recibe el estudiante.
También esto permite una rebaja de los precios al momento de hacer las compras respectivas, explicó la funcionaria.