Entre discusiones, empujones y casi a los golpes se desarrolló ayer el llamado a elecciones de la junta directiva del Sindicato de Conductores de Chiriquí, que aglutina a unos mil taxistas de esta provincia.
Los conductores se acusan mutuamente de actuar a espaldas de los reglamentos internos de la organización y de querer proceder sin el consenso de la mayoría.
En momentos, los ánimos se caldearon y algunos de los conductores por poco se agarran a golpes dentro del recinto, donde dos funcionarios del Ministerio de Trabajo solicitaban orden y calma.