Aunque en algunos sectores residenciales del país la contaminación del aire no parece grave, en el sector urbano la situación no es la mejor, según destaca un informe presentado ayer por Vasco Duke, del Instituto Especializado de Análisis (IEA) de la Universidad de Panamá y el encargado Regional del Proyecto Aire Puro de Swisscontact, Jon Bickel.
Sobre la calidad del aire, Duke sostuvo que "algunos contaminantes como el óxido de nitrógeno se encuentran arriba del límite máximo permitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), también sobre el máximo permitido para las partículas menores de 10 micras (partículas que se encuentran en el aire) y del límite de concentración del plomo", porque aún se vende combustible con plomo.
Duke admitió que especular sobre qué tan perjudicada es la situación resulta muy difícil, "es una cuestión que tiene que ser evaluada interdisciplinariamente junto con el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social para saber cuál es la causa - efecto de esta contaminación".
"Indudablemente la contaminación del aire como se ha probado en muchos países tiene que ver con la incidencia de las enfermedades respiratorias, ¿pero qué tanto?, eso es un asunto de estudiar", añadió.
Destacó que el aumento de automóviles es una de las razones por la que la contaminación sigue en aumento, habiéndose duplicados éstos en los últimos siete años.
Además porque Panamá registra "un parqueo automovilístico de 400 mil automóviles, una de las más altas densidades de autos en América", sin embargo según el especialista, la principal causa "es que el dueño del auto no da mantenimiento a su auto, lo que provoca que el motor no trabaje eficientemente y la cantidad de emisiones que bota sea mayor".
"Aparte de eso", reconoce Duke, "la cantidad de autos usados que tenemos, porque hasta hace poco importábamos transportes colectivos de segundo uso, los cuales venían de Estados Unidos para ser utilizados durante no sé cuanto tiempo más".
Un estudio de hace dos años sugirió que la edad promedio del transporte colectivo era de 17 años, es decir que la mayoría de los buses de segunda mano ya tenían varios años de andar lo cual contribuye a la contaminación.
Según el informe presentado por los especialistas de la IEA y Swisscontac, la contaminación es más frecuente durante la época lluviosa, ya que "se especula que durante el verano hay una gran cantidad de viento que se lleva poco a poco la contaminación de la ciudad hacia el mar o hacia las montañas.
Sin embargo durante el invierno lo que sucede es que como no se registran brisas el techo de las nubes es bajo, hay una concentración de los gases en la ciudad.
Aunque de acuerdo con Duke esta especulación no es cierta porque "cuando llueve torrencialmente lo que sea que haya en el aire se lo lleva la lluvia, pero lo que está en el aire da al suelo y del suelo da a la bahía".