El presidente de la Cámara de Comercio de Panamá, Raúl Delvalle, opinó que en esta administración se hizo el debido esfuerzo para tratar de explotar el "nicho" de los centros de llamadas o "call centers", en donde se emplearon a más de 3 mil personas.
Desafortunadamente, indicó que la segunda fase no se pudo completar porque a pesar de un compromiso del Estado, no hubo la asignación presupuestaria.
Pero esto no termina allí. El constante ausentismo y irresponsabilidad de un número considerable de los integrantes de la Asamblea Legislativa, se mantuvo como una de las notas características de estos cinco años. La situación se agravó en los últimos meses con la campaña electoral.
El oficialista Sergio Gálvez, quien logró su reelección para el próximo quinquenio, se consolidó en una posición muy destacada, entre los más "paveolos" de los legisladores, pues no completó siquiera una docena de asistencias a las sesiones plenarias o reuniones de comisión, pero cada una de las quincenas cobró su respectivo cheque.
El veterano político, Jacobo Salas, presidente de la Asamblea en el último período, en el cual se registraron los mayores niveles de ausentismo, hizo incontables llamados a los legisladores para que cumplieran con sus funciones. A pesar de esto, no fue escuchado, ya que la mayoría de los legisladores y sus suplentes hicieron de oídos sordos y de esta manera echaron por tierra las últimas iniciativas de la presidenta Mireya Moscoso, las denominadas leyes de "Mano Dura".