La sensación de inseguridad crece día a día en Panamá, y no es para menos. Las estadísticas policiales demuestran que en el 2003 hubo 333 homicidios, es decir, un asesinato cada 26 horas aproximadamente.
Esto evidencia que no se trata de un problema que haya estallado en los últimos meses, sino que viene en franco crecimiento. Datos oficiales de la Policía Técnica Judicial detallan el paso constante con que la inseguridad marcha en el país.
En los últimos diez años la delincuencia ha crecido casi un 34%. Los números de la PTJ determinan que mientras en 1994 se registraba un total de 21,335 delitos, el año pasado, la cifra trepó hasta 28,532 denuncias, es decir, un delito cada tres horas y 25 minutos.
La decisión del gobierno de agravar las penas para frenar el accionar de los delincuentes ha causado una fuerte polémica en el país y ha puesto en evidencia la magnitud del problema. Pero mientras la sociedad no termina de decidir cómo resolverlo, la muerte sigue ganando las calles.
Mediciones realizadas por la PTJ durante el año pasado demuestran que un 47% de las víctimas de Delito Contra la Vida e Integridad de las Personas, eran menores de 29 años y casi un 90 % hombres.
Ahora bien, a la hora de hacer algo para frenar esta peligrosa tendencia hay distintos puntos de vista. Mientras la presidenta Mireya Moscoso estima que incorporar la figura de la cadena perpetua, puede ser una solución que sirva para amedrentar a los delincuentes, especialistas como el sociólogo Danilo Toro consideran que antes de reprimir hay que hacer una buena tarea de prevención.
A su modo de ver, la inseguridad en Panamá ha aumentado debido a que no existen políticas adecuadamente definidas que intervengan y contrarresten la actividad delictiva. "Hacen falta políticas coherentes e integrales, porque con llamados al armamentismo y a la multiplicación alocada de cuerpos y organismos de seguridad no se soluciona el problema", señaló.
Entre los delitos que tuvieron mayor crecimiento figuran los abusos sexuales. En 1994 se registraron 290, mientras que en el 2003 hubo 607. Más de un ciento por ciento de aumento, lo que los coloca al tope de la pirámide delictiva.
Para el ex director de la Policía Nacional, Oswaldo Fernández, Panamá se encuentra en bajos niveles de seguridad debido a que no se cuenta con una política criminal de Estado. A su criterio, no hay una política de prevención, ni se realizan programas sostenidos por parte del Gobierno.
Calles inseguras una muerte cada 26 horas
No hay política criminal de Estado.