CADA vez que empieza a llover el lamento de los conductores es justificado. Las aguas suben a un límite que hace que algunos busquen rutas alternas, que generalmente, no son muchas.
El panorama de algunas calles y avenidas se torna sencillamente traumático porque las cunetas quedan ocultas por el agua y ni qué hablar de las aceras.
Panamá América realizó un recorrido recientemente y observó varios puntos donde la calle estaba completamente tapada por las aguas de la lluvia que no duró más de dos horas.
Lo anterior, en muchos casos, se suma al desborde de aguas servidas.
"Ese es el efecto de que hay problemas con el desalojo de las aguas. Generalmente las obstrucciones se presentan por la basura y desperdicios arrojada por las personas", indicó a Panamá América, Félix Quirós, encargado del departamento de Aguas Servidas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
En ese sentido, algunos ciudadanos mostraron su preocupación por el desbordamiento de las aguas pluviales porque éstas pueden mezclarse con las servidas y al final, causar un problema mayor.
El viernes pasado, transeúntes se las vieron "a gatas" por las lluvias.
La calle 36 Este, en Avenida Cuba, se desbordó y el paso por el lugar era toda una odisea.
Sobre este sector, Quirós reconoció que en el área se presentan problemas de obstrucciones con frecuencia.
El encargado del departamento de Aguas Servidas sostuvo que tal como temen los ciudadanos, en el sistema del Casco Antiguo y de la avenida Federico Boyd hacia el oeste, se mezclan aguas sanitarias y pluviales.
Muchas veces hay dificultades que tienen que ver con la basura que arrojan, también con la antigüedad del alcantarillado y los sedimentos en el área de desalojo de las aguas a lo largo de la avenida Balboa.
"Con la construcción del Hotel Miramar y el hueco entre éste y el Club de Yates y Pesca, ha cambiado la colocación de los sedimentos de arena y eso obstaculiza la salida al mar de las aguas", explicó.
En ocasiones, las obstrucciones tienen que ver con grasa en las tuberías.
Durante la limpieza de alcantarillados se han encontrado envases de plástico, trapos, telas, papeles, como en el caso de Curundú, donde se encontró coco en las tuberías.
Calles se convierten en lagos
Los malos olores advierten que el desborde está a punto de ocurrir.