La combinación de las altas temperaturas y la nubosidad en la bahía de Panamá generó ayer un efecto invernadero provocando una sensación térmica de 43 grados, según datos de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (Etesa).
Jesús Salazar, meteorólogo de Etesa, señaló que luego del mediodía de ayer la temperatura se elevó a 35 grados Centígrados, por lo que se sintió un calor sofocante en la ciudad capital.
Explicó que con la transición a la estación lluviosa, que genera nubosidad, y los días más calurosos que se registran a finales de abril, el efecto invernadero podría volverse a repetirse con calor insoportable.
Ante el calor sofocante la población debe estar consciente de sus efectos, pues el cuerpo trata de disiparlo a través de la sudoración.
El organismo empieza a presentar problemas para regular su temperatura por deshidratación y agotamiento del mecanismo natural del sudor.
Cuando esto ocurre sobreviene el agotamiento por calor, el cual si persiste podría desencadenar en golpe de calor, que se caracteriza por dolor de cabeza palpitante, delirio, vértigos y convulsiones, entre otros.