El cambio climático que afecta a Panamá acelera en un 20% el proceso de crecimiento del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue. De allí que para esta época el trabajo del Ministerio de Salud, específicamente de Control de Vectores, se multiplique.
Sucede que el insecto tarda 10 días para alcanzar su pleno desarrollo, pero con la variación del clima sólo toma ocho.
En ese sentido, el jefe nacional de control de vectores del MINSA, Oscar González, explicó que la temporada seca no garantiza la eliminación del mosquito, ya que el huevo puede demorar un año disecado.
"La gente piensa que como entró el verano se acabaron los mosquitos, pero eso es falso, porque si el criadero tiene huevos, tan pronto cae agua se genera una larva y seguido un mosquito adulto", agregó.
González aclaró que si llueve, pero el calor se mantiene, el huevo pasará más rápido al estado larvario.
Recomienda a la población que, independientemente de la sequía, elimine los posibles criaderos.
La variación del clima y su incidencia en la multiplicación de los mosquitos fue corroborada por René López, encargado de la Unidad del Cambio Climático en la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
López manifestó que en Panamá, el calentamiento global, producido por la acumulación de gases de efecto invernadero ha afectado la "variabilidad climática", causando alzas y bajas en las temperaturas, de una manera inesperada.
Paralelo al control de los vectores, el MINSA durante los operativos se ha encontrado con un nuevo problema y se trata de los establecimientos que no cumplen las normas de salubridad.
Prueba de ello es que durante un operativo en San Miguelito, las autoridades sancionaron con B/. 5 mil de multa al Súper Xtra de Ojo de Agua y le entregaron un acta de compromiso para que en 15 días cumpliera con las normas sanitarias, de lo contrario será cerrado.
También ordenaron el cierre por 15 días de una panadería en Veranillo.