El campamento que desmanteló el Servicio Nacional de Frontera (Senafront), en un área selvática del pacífico darienita, presuntamente era utilizado como zona de descanso por el alto mando del Frente 57 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Mediante la “Operación Candado”, la Policía destruyó el campamento, que era usado por la compañía Ever Ortega, al mando de alias “Silver”.
En el campamento se ubicaron artefactos explosivos rudimentarios que fueron desactivados y detonados.
También se hallaron televisores plasma, una embarcación, radios de comunicaciones en HF y VHF, motores fuera de borda, portacargadores y bombas de agua.