El movimiento denominado La Gran Asamblea General de Campesinos se mostró ayer en desacuerdo con la ampliación de la Cuenca del Canal de Panamá y exigió al gobierno la derogación de la Ley 44 que autorizó a la administración de la vía acuática ampliar estos terrenos e inundar áreas habitadas.
Francisco Hernández, vocero del grupo que aglutina a más de 100 mil campesinos de las provincias de Panamá, Coclé y Colón, expresó que no se oponen al progreso nacional, pero no pueden permitir que los desalojen de las tierras que han habitado toda su vida.
La ley que autorizó la ampliación de la Cuenca del Canal fue aprobada por la Asamblea Legislativa en el mes de agosto pasado y la misma autoriza a la Comisión a añadir por lo menos 213 mil hectáreas a las ya 600 mil que hoy abarca esta área protegida.
Al ampliar la Cuenca, se pretende la creación de tres lagos artificiales, uno en Coclé del Norte, otro en Caño Sucio y el último en Río Indio.
Hernández dijo que justamente se oponen a la creación de estos tres lagos artificiales, ya que la inundación de estas tierras los obligaría a dejar sus casas, sus cultivos y demás propiedades a por lo menos 100 mil campesinos que viven en estas tierras.
La Cuenca del Canal es un cordón ecológico protegido que rodea la vía acuática y cuya preservación es indispensable para la generación de ese recurso hídrico (agua) que se necesita para alimentar al Canal.