Representantes de cinco organismos multilaterales de crédito firmaron hoy con el Canal de Panamá la financiación por 2.300 millones de dólares de la ampliación de la vía interoceánica, en un acto considerado por los participantes como una ratificación de la confianza en la estabilidad del país.
La ceremonia fue presidida por el gobernante panameño, Martín Torrijos, ante la presencia del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, entre otros invitados especiales.
La financiación para el ensanche del Canal, cuyo mayor préstamo proviene del Banco Internacional del Japón (JBIC), que aporta 800 millones de dólares, está pactada a un plazo de 20 años y 10 años de gracia, sin aval ni respaldos del patrimonio del Estado.
Por el JBIC firmó el vicepresidente Yoshihihiko Morita, y por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que aporta 500 millones de dólares, el director del Departamento de Asia y América Latina, Francisco de Paula Coelho.
Del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que presta 400 millones de dólares, firmó su presidente, Luis Alberto Moreno; en representación de la Corporación Financiera Internacional (CFI), que da 300 millones, lo hizo Juan José Daboub, quien es director gerente del Banco Mundial (BM), y por la Corporación Andina de Fomento (CAF), con 300 millones, firmó su presidente, Enrique García Rodríguez.
Torrijos calificó el contrato como un "hito" en la expansión del Canal que, afirmó, "está fundamentada en estudios tan exhaustivos y en previsiones económicas tan realistas, que la incertidumbre que hoy embarga el mundo financiero no la ha contaminado".
"En medio de la turbulencia de los mercados, la ampliación del Canal se yergue como un proyecto emblemático de nuestra región, y la banca internacional ha mantenido la confianza en el país por la forma como maneja sus finanzas y administra la vía", sostuvo Torrijos.
El administrador de la Autoridad del Canal de Panamá, Alberto Alemán Zubieta, resaltó, por su parte, que la financiación "se otorga sin garantía ni aval del Estado panameño, no queda sometida a compromisos bienes y servicios de ninguna fuente en particular y los acreedores no participarán ni en la administración ni en el funcionamiento del Canal".
Además, aseguró, los aportes del Canal al Tesoro Nacional, "no se verán afectados" por este crédito, cuya tasa de intereses, en promedio de 5,49 por ciento, es incluso inferior en casi 2 por ciento a lo previsto originalmente en la propuesta de la obra.
Luis Alberto Moreno, del BID, en representación de los organismos crediticios, declaró que la financiación de la ampliación "está en la línea con nuestros objetivos colectivos de apoyar el crecimiento económico, facilitar el comercio mundial, construir infraestructura con un sólido enfoque medioambiental y crear oportunidades de empleo".
Moreno ratificó que este contrato cobra mayor importancia por el "momento de incertidumbre" que atraviesan los mercados financieros internacionales.
"Al financiar 2.300 millones de dólares a una empresa (como la ACP) en Latinoamérica, las agencias que proveemos estos fondos estamos demostrando nuestra confianza, tanto en la empresa, así como en el país y los mercados que dependen y dependerán del Canal", subrayó Moreno.
Desde Washington, un comunicado del Banco Mundial divulga declaraciones de su director, presente en la ceremonia en Panamá, en el que asegura que esta financiación es "una muestra de la capacidad de las cinco entidades financieras para trabajar conjuntamente en favor de un proyecto de infraestructura esencial, como lo es el Canal de Panamá", a pesar de los momentos de crisis global.
Y desde el Banco Europeo de Inversiones, con sede en Luxemburgo, otro documento destaca la opinión del director del Departamento de Asia y América Latina, Francisco de Paula, también en Panamá, quien subraya el interés de la Unión Europea en el proyecto de ampliación del canal interoceánico.
El proyecto con el que se compromete el banco europeo, la institución de financiación a largo plazo de la Unión Europea, atiende a que esa región "es uno de los puntos de origen o destino de la mercancía que transita por el Canal", agrega la nota de prensa.
Según el proyecto de modernización del Canal, la construcción del tercer juego de esclusas se iniciará en 2009 y concluirá en 2014, con un coste aproximado de 2.730 millones de dólares, por lo que el resto del coste saldrá de los fondos propios de la vía, lo mismo que las demás obras, que en total alcanzan los 5.250 millones de dólares.
Los organismos financieros resaltan que el Canal de Panamá, el primer recurso económico del país, cobra sus peajes por adelantado y en función de la carga de los buques que lo transitan, con lo que, aunque se reduzca el número de usuarios, al aumentar su calado y envergadura no se arriesgan los ingresos.
La ampliación del Canal, iniciada en 2007, duplicará a partir de 2014 la capacidad de transporte de carga por la ruta, de 300 a 600 millones de toneladas anuales y permitirá el paso de buques más grandes.
La concesión de la licitación para la construcción de las nuevas esclusas está programada para marzo de 2009.