Prevalecen los libros editados en el extranjero con altos precios.
En lo que respecta a los útiles escolares, se incluye a los libros de texto, que para los colegios oficiales oscilan entre 5 a 7 títulos. La lista de precios suministrada por la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor indica que este rubro, para un estudiante de primer grado, puede ascender a B/ 60.00 y hasta B/ 70.00. Los libros de texto para la secundaria son más caros y la lista es más extensa. La lista indica que el precio puede superar los B/ 80.00 por estudiante.
Deberán, además, comprar como mínimo 6 cuadernos de uso diario, cuaderno de caligrafía, cuadriculado y de dibujo. Lápices grafito y de colores, plumas, etiquetas para los cuadernos, tijeras, loncheras, libretas de apuntes, mochila, juego de geometría, goma, sacapunta, masilla, témperas, borradores, mapas, reglas, papel bond... la lista es demasiado amplia y dado su uso intensivo deberán comprarse varias veces durante el año. La visita a las casas comerciales indican que para comprar todos estos materiales se requiere como mínimo B/ 60.00. Cabe destacar que la calidad de muchos materiales es discutible, muchos parecieran desechables. Sin embargo, los padres de familia los compran para cumplir inicialmente las solicitudes de los docentes.
En lo que respecta a los uniformes escolares de uso diario, cada padre de familia deberá adquirir como mínimo 4 y hasta 5 uniformes completos; además del uniforme de educación física, bata de laboratorio, zapatos escolares; para las niñas, peticote escolar y camisetas para los varones, además de 5 pares de medias y correas.
Los precios de los uniformes para las niñas varían en función de las tallas, desde B/ 2.49; las camisas blancas y celestes se pueden adquirir desde B/ 1.00 hasta B/ 4.99; un pantalón azul largo, de talla pequeña cuesta alrededor de B/ 2.99 hasta los B/ 15.00. Se encontraron zapatos colegiales desde B/ 5.00 de material duro, pegados, no cosidos y que parecieran plásticos. Según indicaron las madres de familia, los zapatos plásticos son excesivamente calientes y no aguantan el primer aguacero. La oferta de calzados es muy amplia y se pueden adquirir zapatos de marca- muy demandados por los estudiantes- cuyos precios ascienden hasta los B/ 80.00 y B/ 100.00.
Para un año escolar cada estudiante deberá comprar tres y hasta 5 uniformes; este rubro totaliza como mínimo B/ 40.00. Hay que agregar las medias cuyo precio unitario es de B/ 1.50, lo que significa B/ 7.50. Los colegios secundarios requieren el uso de corbata e insignia. Una buena correa tiene un precio mínimo de B/ 3.00.
La mochila escolar es otro rubro de uso obligatorio, los precios se ubican desde los B/ 2.00 hasta las más sofisticadas a B/ 25.00.
La suma de todos los rubros que contiene la canasta escolar, para un padre de familia de escasos recursos puede ascender, como mínimo a B/ 150.00, por estudiante. Cabe destacar que la calidad de muchos productos obligará a estos padres y madres de familia a comprar nuevamente en el año lectivo tanto útiles escolares como uniformes.
Arlín Castillo, funcionaria del Departamento de Educación de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), indicó que se llevan a cabo reuniones con las instituciones encargadas de otorgar la exoneración del 5% de útiles y uniformes escolares. En lo que respecta a la labor de fiscalización de la CLICAC, se tiene previsto realizar- antes del período escolar- una jornada de orientación dirigida a los padres y madres de familia con el fin de que conozcan sobre la exoneración de dicho impuesto. Se espera por parte del Ministerio de Educación nuevas disposiciones en lo que respecta a los uniformes escolares ya que no se sabe si dicha lista va a ser aumentada. Esta situación de espera es la que ha impedido que la CLICAC ponga a disposición de las casas comerciales la lista oficial y las sanciones en concepto de incumplimiento de las normas.
Las sanciones a los establecimientos que violen normas de precios y no cumplimiento de exoneración del impuesto de consumo escolar , según el tipo de licencia comercial del proveedor, van de B/ 50.00 a B/ 1.000 (mil balboas).
Según Castillo, los proveedores están conscientes de su rol en el mercado y han dado respuesta favorable a los consumidores, ya que en el año 2002 no se dio incumplimiento en lo que respecta a la exoneración del 5% en los rubros aprobados.
La labor de orientación de la CLICAC incluye, además, la distribución de material informativo que le permita a los consumidores desarrollar la cultura inteligente de las compras. Volantes, programas radiales y publicación de los resultados de las encuestas de precios se dan a conocer en los medios de comunicación social.
Los supervisores con que cuenta la CLICAC son relativamente pocos para atender a miles de establecimientos dedicados a venta de materiales escolares. El mecanismo de trabajo, en la ciudad capital, es organizar módulos de orientación, donde cuatro funcionarios brindan este servicio en la avenida central y en Calidonia, respectivamente. De igual forma se trabaja en todas las provincias en las cuales la CLICAC tiene representación regional. Se espera que los consumidores presenten sus quejas a estos módulos de orientación, para que CLICAC proceda a la inspección de los establecimientos.
La disposición vigente para los útiles escolares indica que están exonerados del impuesto del 5%, durante todo el período escolar. En lo que respecta a los uniformes, indicó la funcionaria de la CLICAC, para el año 2002 estaban exonerados 30 días antes del período escolar y 60 días después. Advirtió que se espera la modificación de dicha disposición y que ambos rubros sean exonerados durante todo el año.
En lo que respecta a los colegios particulares, muchos de los cuales ofertan los materiales escolares y los uniformes de manera obligatoria, indicó la funcionaria que es competencia de cada colegio fijar los precios; a la CLICAC le corresponde solamente supervisar la exoneración de los precios.
Los 10 mandamientos que rigen las compras:
Comprar apresuradamente, sin comparar precios
Comprar a última hora
Preferir los artículos extranjeros
Comprar los materiales más baratos
No leer las garantías de los productos, ni las instrucciones de uso
Firmar sin leer los contratos de las mercancías
Escaso conocimiento del público sobre la calidad de los materiales
No guardar las facturas de las mercancías, lo que dificulta reclamos
Escaso margen de reclamos ante los abusos
Comprar compulsivamente, aunque las mercancías no se necesiten.
Eric Rodríguez, presidente de la Coordinadora de Asociaciones de Padres y Madres de Familia, indicó que el año pasado se efectuaron varias reuniones para tratar el tema de la exoneración de los uniformes y útiles escolares. Las opiniones generales del colectivo son las siguientes:
La labor de la CLICAC es insuficiente e insatisfactoria
La CLICAC tiene listas sugeridas: es decir se exoneran del pago del impuesto del 5%, pero muchos útiles escolares son considerados de lujo si superan los B/ 15.00. Criterio absurdo, lo que se busca es economizar y comprar calidad.
La exoneración real debe durar todo el año, tanto para útiles como para uniformes.
No hay verdadero control de precios.
Para acogerse a la exoneración los padres de familia tienen que mostrar una carta firmada por el director del plantel.
La calidad del producto escolar que se ofrece es muy mala. La duración es muy poca.
Hay un monopolio de los colegios particulares en lo que respecta a los textos escolares.
Debe crearse un Consejo Nacional de Supervisión que aumente el escaso margen de supervisión de la CLICAC.
Otra de las funciones de la CLICAC es realizar encuestas periódicas sobre los precios de los productos escolares. En tal sentido Víctor Hugo Herrera manifiesta que "ya se inició la encuesta de textos y uniformes escolares para el año 2003. La variación de artículos es notable", reconoció, debido a la incorporación de nueva mercancía.
Explicó que no hay normas que estandaricen los artículos escolares; es decir que se establezcan ciertas características comunes que permitan efectuar comparaciones. La lista incluye a los establecimientos más populares tanto de la ciudad de Panamá y La Chorrera y no evalúa calidad. Herrera advirtió que aunque la lista de textos escolares la ha aprobado el Ministerio de Educación, esto no significa que los textos sean los usados en los planteles estatales ni en los particulares. Cabe destacar que una comparación de la lista de precios de textos y uniformes escolares, vigentes para el año 2002, elaborada por la CLICAC, muestra similitud de precios, las variaciones son mínimas. Los reclamos de quienes se consideren afectados en sus compras deben dirigirse al propio establecimiento; si no se atiende el reclamo pueden acudir a la sección de Conciliación de la CLICAC, que dispone de una Línea caliente con el número 229-69-59.
Las anteriores consideraciones, sobre el alto costo de la canasta básica escolar aunado a los costos de las matrículas y del transporte, indican que el derecho a la educación se ha convertido en una aspiración cada vez más elitista y alejada de la realidad socio económica de la población panameña, cuyo 45% es considerado por el Informe de Desarrollo Humano Nacional en situación de pobreza y pobreza extrema. La pregunta que surge es ¿Cómo se las arreglan estos sectores marginales para enviar a sus hijos a las escuelas?
Tal vez las financieras, las casas de empeño y las cárceles tienen la respuesta. Cada año el incremento de la deserción escolar, los fracasos y las repitencias de los estudiantes, van en aumento. El no disponer a tiempo, o con los niveles de calidad mínimo, de los útiles y uniformes escolares repercute directamente en el fiel cumplimiento de las exigencias del proceso enseñanza aprendizaje. Urge entonces diseñar estrategias, tanto públicas como privadas, que le garanticen a la población desarrollar un período escolar como un derecho social y no como un privilegio de minorías.