La misión en la que se pretendía ubicar los cráneos de los tres reos decapitados en Playa Brava de Coiba, utilizando los servicios del perro "Eagle", fue cancelada, toda vez que no fue posible obtener la logística necesaria para llegar hasta el campamento de Playa Hermosa, el más cercano a donde ocurrió la matanza en enero de 1998.
Alberto Almanza, presidente de la Comisión de la Verdad, comentó que deseaban cooperar con el Ministerio Público para la posible localización de los cráneos, sin embargo, los planes no se llevaron a cabo de la forma en que se esperaba
Agregó que la única alternativa era exponer a "Eagle" y a su dueña Sandy Anderson, a que llegaran al lugar en una embarcación que los dejaría en la costa, desde donde tendrían que caminar o nadar hasta la orilla, lo que no aceptarían. Destacó que solicitaron al Servicio Aéreo Nacional (SAN) un helicóptero para llegar seguros al lugar, sin embargo, no fue posible, tras lo cual acordaron con la fiscal de circuito Gladis Morán, que la misma visite el área, tome nota de lo que se le ha requerido y prepare el lugar para una visita posterior.
Mencionó que han conversado con la fiscal y lo harán con el procurador José Antonio Sossa, a fin de coordinar mejor esta acción. Bruce Broce, coordinador de antropología de la Comisión, comentó que para que se haga el trabajo en el área se tienen que realizar preparativos como limpiar la maleza en el área, que exista acceso seguro y un guía. Por su parte, Gladys Morán, quien llegó a la diligencia con Melvin Dívole Constanza, uno de los testigos del juicio que se sigue a los 12 acusados de la masacre, aceptó que no es fácil llegar al lugar.