¿Sabía usted que el cáncer es la enfermedad que más muertes causa en Panamá, siendo el cáncer cérvico-uterino el más detectado en la mujer y el pulmonar en los hombres?.
Otros tipos de cánceres tratados con frecuencia en las mujeres son los de mama y del intestino grueso y en el caso de los hombres, el de próstata, de estómago y el colonrectal.
El señalamiento fue hecho por el presidente de la comisión de gastroenterología preventiva, Rafael Sabonge, quien alertó principalmente sobre el aumento del cáncer de colon y recto tanto en hombres como mujeres.
Según el gastroenterólogo, la impresión del aumento de este tipo de cáncer se fundamenta en que la tasa de mortalidad se ha situado en ocho por cada 100 mil habitantes.
"No cabe duda que el creciente aumento de cáncer de colon se debe a los hábitos alimenticios de nuestra población que consume poca fibra y agua, además que ingiere mucha grasa", observó el gastroenterólogo.
Las apreciaciones del Rafael Sabonge se dieron durante la asamblea general ordinaria de la Asociación Nacional Contra el Cáncer (ANCEC), realizada el pasado domingo en un hotel de la localidad.
Sostuvo que existen patrones determinantes en la aparición del cáncer de colon, los factores hereditarios que no se pueden neutralizar y los factores ambientales que sí podemos regular.
Agregó que vectores de riesgos como una ingesta alta en calorías, baja en fibras, consumo de grasas y carnes, sedentarismo o hasta el tabaquismo, podemos modularlos a fin de evitar la aparición de este tipo de cáncer.
"Si cada persona modifica sus hábitos alimenticios contribuye a la prevención primaria que evita que en un futuro pueda desarrollar cáncer de colon y recto", dijo.
El doctor Sabonge suministró datos que indican que países europeos como Grecia, Portugal y España, entre otros, con un consumo alto de pescado y bajo en gasa desarrollan este cáncer con muy poca frecuencia.
A diferencia de sus vecinos de Dinamarca, Reino Unido y Holanda cuyo consumo de grasa es altísimo, exceptuando Irlanda que a pesar del alto consumo de grasas de su población, ingiere igualmente gran cantidad de pescado.
Señaló que es vital el consumo de fibra como vegetales, frutas, cereales integrales, granos, menestras y raíces, porque todos estos alimentos poseen gran cantidad de micronutrientes y antioxidantes, óptimos anticancerígenos.
También el calcio y la actividad física son importantes, esto sin obviar los exámenes de rigor como el papanicolau y el tacto rectal, que también es utilizado para detectar cáncer de próstata, y cuya realización es rechazada por los pacientes masculinos.
Al respecto que doctor Sabonge enfatizó la importancia de esta prueba señalando que no debe ser motivo de vergüenza porque su aplicación además de rutinaria es bastante efectiva para determinar la presencia de tumores cancerígenos.
"El tacto rectal nos permitirá determinar si un abultamiento es ciertamente una anomalía o una obstrucción por evacuación tardía la cual debe ser diaria o por lo menos de cada dos días."
En cuanto a la orientación para prevenir el cáncer de colon e intestino grueso recomendó ingerir los alimentos apropiados, evitar el estreñimiento para reducir el contacto de los cancerígenos con la mucosa del colon, controlar el sobrepeso y beber mucho líquido.
Asimismo indicó que la detección oportuna permitirá tratar la enfermedad exitosamente haciendo la diferencia entre la vida y la muerte.
Aporte del ANCEC a la comunidad La asociación Nacional Contra el Cáncer (ANCEC) es una institución sin fines de lucro creada hace más de 30 años con la finalidad de servir a la comunidad panameña en la orientación para la prevención del cáncer cervico-uterino.
En la actualidad la ANCEC cuenta con diversos centros de atención a través de toda la geografía nacional y para 1999 fueron atendidos sólo en el centro sede de la ciudad de Panamá más de 23 mil pacientes.
La institución brinda un servicio de orientación y prevención temprana por lo que los casos detectados son remitidos a los centros que se encargarán de dar el tratamiento a los pacientes.
La ANCEC está conformada por un grupo de ciudadanos voluntarios que no devengan salarios y cuya participación en pro de la causa debe ser permanente, previa inscripción en los registros de la asociación.
Participan médicos, enfermeras, personas que han padecido de cáncer y cualquier ciudadano que quiera prestar servicio voluntario.
Su atención está dirigida a todos los sectores de la población aún cuando la mayoría son mujeres que acuden a pruebas de papanicolau o mamografías, entre otras.
Los recursos con que cuenta la Asociación derivan de lo que donan las empresas y personas, pero básicamente de la actividad que se realiza cada año y del subsidio que brinda el Estado a través del ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia.
El presidente de la ANCEC, Juan Monterrey, señaló que para este año tienen programada un gran rifa y continuar junto con la compañía de cosméticos Avon con la venta del broche denominado "llamita de la esperanza".
"Con lo que Avon nos da producto de la venta de los prendedores durante la campaña nacional logramos la atención de mujeres con cáncer", señaló el doctor Monterrey".
Sostuvo que el resto de la ayuda derivará de lo que la comunidad quiera aportar para esta causa.
Destacó que los pilares de la asociación son la concienciación, la educación, la detección temprana y la prevención, no sólo en la comunidad sino también en la clase médica y para ello brindan apoyo a las instituciones de salud del Estado.
Al preguntársele si la labor de la institución es bien percibida señaló que el aumento de la población ha dificultado el trabajo que desarrollan y una de las metas de este año será que los voluntarios puedan retribuir a quienes nos ayudan "haciendo lo que a ellos le interesa que hagamos", aseguró Monterrey.
Hizo un llamado a la población para que se cuiden y tomen conciencia, asistiendo a las clínicas de ANCEC donde se les dará la orientación que necesiten, exhortó a integrase como voluntarios a las actividades desarrolladas.