Nación

Canciller: entre diplomacia y problemas sociales


El ministro de Relaciones Exteriores, José Miguel Alemán, hizo ayer un inusitado cambio de escenario cuando, atendiendo los problemas internos en lugar de los externos, abrió un espacio en su apretada agenda para acompañar a su copartidario, el legislador Marcos González, a una gira por la comunidad de Altos de La Torre.
Ubicado en El Valle de Urraca, distrito de San Miguelito, Altos de La Torre es un sector de pobreza extrema, pero no muy apartado de la capital. Desde el puente elevado de la entrada de Paraíso, hubo que recorrer por lo menos 10 minutos en automóvil para llegar hasta ese sitio, desconocido para todos los periodistas que participaron en el periplo. Cual montaña rusa, la comitiva subía y bajaba lomas para llegar a su destino.
Como si se tratara de un nacimiento, se veían pequeñas casas por todos lados; algunas de cemento y muy sólidas, otras hacían gala del ingenio humano, ya que para su construcción se utilizó madera, lata, cartón y cuanto material sirviera para proteger a sus humildes ocupantes de las inclemencias del tiempo.
La primera parada fue en la escuela Arnulfo Arias Madrid, una modesta escuelita primaria en la que apenas había un salón para cada grado. La carretera llegaba hasta unos metros después del plantel, adelante estaba la pluma o grifo que se constituía en el centro de distribución de agua potable para todos los residentes de esta vecindad.
Era común ver a niños y niñas, mujeres y ancianos cargando cubos llenos de agua. Los hombres presumiblemente estaban en su trabajo y correspondía a los que quedaban en casa aprovechar que el agua había llegado para tomar provisión para los tres o cuatro días que se tomaría en volver.
Al bajar del bus con aire acondicionado, el primer choque de los periodistas fue con el sofocante sol que amenazaba con sacar por la vía del sudor el modesto desayuno que el tiempo permitió tomar.
El canciller también sudaba copiosamente mientras caminaba junto al legislador González y vecinos del lugar. Había llegado en su auto 4 x 4 y luego salió caminando, el camino estaba en tan males condiciones, que el vehículo no logró llegar al sitio cuando fue a recogerlo, estuvo punto quedarse atascado en el fango.
Cuando el grupo pasó de la escuela, el impacto fue peor al percatarse del lodazal que había por doquier. "Yo no paso por allí", dijeron algunos periodistas, pero la vocación pudo más y por miedo a verse "goleados" o perder la primicia tuvieron que ir a bajar y subir lomas con el lodo hasta los tobillos.
Llegó el momento de estar frente al ministro y la pregunta no se hizo esperar: ¿Qué hace el canciller por acá?, ¿acaso es el inicio de una campaña política? Un rotundo y contundente no fue la respuesta del canciller.
Explicó que la presidenta de la República, Mireya Moscoso, se había comprometido con el legislador Marcos González a visitar la comunidad, pero no pudo cumplir por otro compromiso que le había surgido.
Ante tal circunstancia, la presidenta lo asignó a él para que la representara como ministro de Estado en la visita a esa comunidad, a fin de conocer de primera mano cuál es la condición de los residentes de Altos de la Torre, caserío que está en las áreas suburbanas de la ciudad de Panamá.
¿Aspira a ser candidato a presidente de la república por el Arnulfismo?, se le preguntó directamente, a lo que respondió: "Tengo 23 años de estar en el partido y de trabajar por la unidad, sin embargo, esa decisión no la tomaré hasta mediados del próximo año, aunque no me excluyo de participar".
Con respecto al panorama que se encontró en Altos de La Torre, manifestó: "Estamos en un país que está invirtiendo millones en modernizar un Canal que sirve al mundo, tiene uno de los puertos más eficientes de América Latina y con un creciente porcentaje de turismo, pero en el que todavía se viven niveles de pobreza como éste en las periferias de la ciudad".
El gobierno trabaja en un programa social muy exigente, argumentó. Si se compara lo que se destina actualmente a atacar los males sociales y lo que se invirtió en los otros gobiernos, se puede comprobar que hay una diferencia muy grande, pero todavía quedan "bolsillos" de pobreza como este en los que hay que tomar agua de un pozo, lo cual no se puede permitir, resaltó.
Alemán dijo que el agua le falta igual al del Partido Revolucionario Democrático (PRD), al arnulfista o al independiente, por eso la presidenta pidió a los políticos que se dediquen a resolver los problemas del país y dejen la campaña para más adelante.
El nombre de Alberto Vallarino no podía faltar en la entrevista y al respecto Alemán dijo que en el Partido Arnulfista "no hay ungidos" y cada uno debe dedicarse a trabajar, si aspira a algún puesto. Si Vallarino se inscribe cuando se abran los libros, él puede participar, se está acabando el proceso interno, pero todavía está tiempo, señaló.
Alemán aprovechó la visita y en conjunto con el legislador González entregó a los moradores del área sacos de cemento, tuberías de PVC, letrinas y "capabase". El legislador González sirvió de guía y como "lazarillo" llevó a un potencial candidato presidencial por las empinadas veredas de fango en las que usualmente transitan los moradores de Altos de La Torre.
Los moradores no perdieron la oportunidad de pedir un "salve", ya que pocas veces en la vida tienen la oportunidad de ver en carne y hueso y tener frente a sus ojos a un ministro de la talla de José Miguel Alemán y a un legislador que usualmente sólo ven en las pantallas de televisión.
Tampoco faltaron los inconformes. Al momento que la comitiva abandonaba el lugar hubo un grupo de personas que cerró momentáneamente la única vía de salida; después de una conversación, desistieron de su acción. No faltó quien gritara "los políticos sólo se acuerdan del pueblo cuando se acerca la campaña".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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