Washington- El nuevo gobierno de Panama espera estrechar los lazos políticos, económicos y culturales con Estados Unidos, pero esto no incluye ninguna "reversión" al establecimiento de bases militares en territorio panameño.
Así lo aseguró el canciller José Miguel Alemán Healy al completar su primer ronda de reuniones con representantes del gobierno del presidente Bill Clinton. Con ellos abordó los temas de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, la ceremonia del traspaso del Canal en diciembre y la necesidad de Panamá de obtener concesiones comerciales semejantes a las que México y Canadá lograron mediante el NAFTA.
"Con Estados Unidos nos une una larga historia de intereses comunes tanto en el ámbito político, económico y cultural, así como una estrecha colaboración para mantener la seguridad del Canal y del hemisferio," expresó en una conversación con el corresponsal de El Panamá América.
"El gobierno de la presidenta Mireya Moscoso está deseoso de estrechar estos lazos y en nuestros primeros contactos con los funcionarios de Estados Unidos se nota que este deseo es mutuo.
"Esto no significa que Mireya cambiará su posición en relación a las bases. Ella estuvo muy clara en su campaña electoral al decir que Panamá no volver a tener bases militares extranjeras y esta es la política de su gobierno".
Esta fue la posición que Alemán presentó en sus reuniones con el subsecretario de Estado en función para Asuntos Hemisféricos, Peter Romero, y con el director del departamento latinoamericano del Consejo Nacional de Seguridad, Arturo Valenzuela.
También reiteró la decisión de la presidenta durante su reunión con el general retirado Barry McCaffrey, el coordinador de la lucha antidrogas del presidente Clinton, quien acuso al gobierno del presidente Ernesto Pérez Balladares de haber socavado el esfuerzo regional contra el narcotráfico al rechazar la creación del Centro Multilateral Antidrogas.
Una fuente oficial familiarizada con la reunion con Romero confió que el funcionario considero que la reunión de unos 40 minutos con el canciller fue "valiosa y fructífera".
No obstante, Alemán no limitó su primera visita a Washington como canciller a los contactos con el departamento de Estado y la Casa Blanca.
Supo explotar otro aspecto de esta capital que es un eje de la diplomacia mundial así como la sede del organismo interamericano, la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Esto no sorprende porque el canciller está familiarizado con los vaivenes de la rutina diplomática de esta capital donde pasó parte de su juventud mientras que su padre tuvo el cargo de embajador ante la Casa Blanca.
Así fue que el canciller se reunió con su homólogo de Colombia, Fernández de Soto, aún antes de asistir a la ceremonia de la toma de posesión del segundo mandatodel Secretario General de la OEA, el expresidente colombiano Cesar Gaviria.
Los dos cancilleres, que no se habían conocido, inmediatamente entraron en un cordial intercambio durante el cual sentaron las bases para una próxima reunión de las Comisiones de Vecindad en Cartagena de Indias, a la que podrían asistir los propios jefes de Estado.
"Fue importante que nos conociéramos personalmente, porque así es más fácil que nos entendamos en nuestras gestiones oficiales," opinó Alemán.
"Las relaciones entre Panamá y Colombia son uno de los mejores ejemplos de la buena vecindad," comentó Fernández de Soto a este corresponsal después de su charla con su homólogo panameño.
Tras de transmitir un saludo oficial a Gaviria en nombre de la presidenta Moscoso antes del inicio de la ceremonia, Alemán se volvió a reunir con el Secretario General esta tarde para dar curso oficial a la candidatura del embajador Lawrenc Chewning Fábrega al cargo de Secretario General Adjunto de la OEA.
Destacando que el embajador Chewning Fábrega, actual decano de los embajadores acreditados ante la OEA, es un diplomática de carrera con más de 34 años de servicios, Alemán declaró:
"En su fecunda trayectoria ha ejercido una serie de responsabilidades diplomáticas, tanto en la sede de la Cancillería como en distintas representaciones de Panamá en el extranjero".
En la reunión con Gaviria y el canciller panameño estuvo acompañado por el asesor presidencial y presidente de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, Cesar Pereira Burgos, el embajador Chewning, el director general de Organismos y Conferencias Internacionales de la cancillería, Flavio Méndez, y el licenciado Max López Cornejo.
El actual secretario general adjunto de la OEA, Christopheer Thomas de Trinidad y Tobago, fue elegido para el cargo en 1989 y reelegido para un nuevo periodo de cinco años en 1995. De ahí que circuló la versión de que el cargo debe ir a un representante del Caribe, sin embargo, anteriormente fue compartido por diplomáticos centroamericanos, como fue el caso del guatemalteco Zelaya Coronado que fue Secretario General Adjunto cuando el Argentino Alejandro Orfila encabezaba el organismo regional en la década de los setenta.