El Ministerio de Relaciones Exteriores decidió no otorgar asilo a los cuatro ciudadanos ecuatorianos instalados fuera de la Embajada de Panamá, en Quito, Ecuador.
Según informó la Cancillería, las solicitudes fueron declinadas, debido a que los ciudadanos no reunían los elementos necesarios y correspondientes a la normativa nacional e internacional aplicable para el asilo solicitado.
Este derecho fue pedido por los ecuatorianos Pablo Chambers, José Quishpe, Gerardo Portilla y Víctor Hugo Hidalgo, a quienes se les sigue un proceso por “tratar de desestabilizar la democracia”.
Los ecuatorianos aseguraron que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, conocía los contratos que su hermano Fabricio tenía con el Estado.