Según Castillo, algunos cumplían con los requisitos básicos, pero distaban mucho en tener la preparación y madurez suficientes para ser seleccionados.
Para Castillo, el tiempo dado a la Comisión Evaluadora no fue suficiente para realizar un trabajo eficiente de depuración y que la comunidad pudiese hacer las críticas a los aspirantes.
Estimó que se hace necesario establecer un mecanismo más eficaz y transparente para la selección de quienes vayan a ocupar el cargo de Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, tal como se acordó en el Pacto de Estado por la Justicia.