Los moradores de la calle principal de Vacamonte, en el distrito de Arraiján, no aguantan los malos olores producto del desbordamiento de las aguas negras.
Los afectados manifestaron que las cunetas están repletas de excrementos y basura, situación que les preocupa por la contaminación a la que se exponen diariamente.
Solicitaron a las autoridades del Ministerio de Salud (MINSA) que inspeccionen el lugar, porque temen que se registre una epidemia.
La señora Katlin González, comerciante, dijo que es necesario que las autoridades los ayuden, ya que tiene un puesto de venta de legumbres y por los malos olores ha perdido muchos clientes.