Un caos se formó ayer en el Servicio Nacional de Migración, cuando desde tempranas horas de la mañana, la entidad se quedó sin energía eléctrica.
Los afectados, entre extranjeros y abogados que tramitaban papeles, esperaban fuera de la institución, molestos por la situación.
La directora de la institución, María Cristina González, informó que se trató de problemas en el suministro eléctrico, al tiempo que estimó que solo en un 25% se afectaron los trámites que a diario realizan extranjeros. El próximo sábado, la entidad estará abierta para reponer el día.