Los operativos para capturar indocumentados se han convertido en un dolor de cabeza para la Dirección de Migración, pues el albergue donde se les retiene es muy estrecho y las deportaciones muy costosas, señaló el director Ramón Lima.
Este albergue tiene poca capacidad, entre 50 y 65 personas, lo que impide retener a un mayor número de indocumentados. Por otro lado, las deportaciones cuestan mucho dinero al Estado.
Señala que hay extranjeros que llegan al país, permanecen en él y cuando solicitan permiso de salida, dicen que no pueden pagar la multa y además pretenden que se les compre el pasaje de regreso.
Para Lima, "esto es un abuso, por lo que se está rechazando a personas que se presentan a Migración aduciendo que no tienen fondos para seguir viviendo en el país y que los deportemos".
Como un ejemplo de lo costoso que resultan las deportaciones, dijo que en las más numerosas, que son las de los colombianos, hasta el mes de octubre el país ha gastado unos 100 mil dólares.
Cuando se capturan ilegales, se verifica su estatus migratorio, pues si son turistas y tienen la visa vigente, quedan en libertad y los que no cuentan con la documentación, son retenidos para una posible deportación.