La última captura de relevancia lograda por la PTJ se logró recientemente, donde se recuperaron tres autos y un bus que habían sido reportados como robados.
En esta detección se logró la desarticulación de una célula de una banda dedicada a este delito, deteniendo a más de cinco personas, uno de ellos identificado por el denunciante como el autor del robo de su auto.
La recuperación de los autos se logró en el área del Muelle Fiscal en el "Terraplén", en el corregimiento de San Felipe. Ahí se detuvo a dos sujetos con la posesión de llaves maestras limadas y desgastadas.
Asimismo, en el sector de Amador, en un local comercial, se localizó una moto acuática reportada a la PTJ, mientras que en el área de la terminal de Albrook se recuperó un bus, marca Internacional.
Entre tanto, en el sector de Mateo Iturralde, distrito de San Miguelito, se aprehendió a un sujeto que portaba un arma de fuego, dedicado a atacar a taxistas para robarle el vehículo y posteriormente desmantelarlo.
La PTJ ha dispuesto tres equipos de trabajo para reducir la incidencia delictiva, agentes encubiertos infiltrados en las bandas para comprar piezas o autos que son sacados del país.
Aquiles Hernández señaló que el principal método para violar las cerraduras de los vehículos es con pinzas y llaves limadas, que facilita a los delincuentes abrirlas.
Asimismo, dijo, que el robo de auto a mano armada es un método efectivo para el delincuente, pues siempre operan dos o más sujetos, a pie o en vehículos adicionales, que esperan a las personas en sus residencias, lugares oscuros y desolados para interceptarlas, encañonarlas y despojarlas de la propiedad.
"En ocasiones estos vehículos son escoltados por sujetos a bordo de otro auto y los dejan en un depósito; otras veces hacen la ronda a pie, en espera de su víctima", aseguró.
Dijo que estas redes operan con reconocimiento del área donde cometerán el delito y mucho más con seguimiento, por semanas, de la víctima, para conocer sus acostumbradas labores y así detectar el mejor momento para atacar.
Sostuvo que en el caso de autos estacionados, estas bandas han reclutado algunos miembros expertos en desactivación de alarmas y equipo antirrobo, sin que se accionen, pero aclaró que no ha sido posible determinar si estas personas han laborado en locales donde se venden y conectan este tipo de equipo de seguridad vehicular o aprenden por medio de estudios de estos sistemas.
La PTJ ha reconocido tres sectores más propensos para que se cometa un hurto o robo, son Betania, Hato Pintado y San Francisco, donde en los últimos meses se ha detectado la mayor cantidad de denuncias.
En estas áreas los hurtos de accesorios es la principal incidencia, sin embargo, en el sector de Betania, la vía principal que es utilizada como estacionamiento, es un sitio ideal para que se cometan los hurtos.
Las residencias y centros comerciales de los tres puntos referidos son "pan comido" para los delincuentes, pues los han recorrido y efectuado un seguimiento de las actividades que se realizan.
En el caso de las residencias, los robos a mano armada son más comunes. Principalmente se cometen en la oscuridad de la noche, para no ser identificados.
En los centros comerciales, la claridad del sol es suficiente para acercarse a un auto y con un pañuelo y un pequeño martillo, romper la ventanilla pequeña de la puerta trasera y ingresar al auto.
Dependiendo del peligro, perímetro y facilidad para el delincuente, puede que a su auto sólo le roben el equipo de sonido, o que logren el encendido y no lo vuelva a ver jamás.
Estos hurtos se dan por pedidos de piezas, al igual que para ser utilizados para cometer otros robos o trasegar drogas.
En muchas ocasiones se ha detectado que son por pedidos, para comercializarlos en el mercado negro.
Estas piezas pueden llegar a costar hasta 2 mil balboas cuando se trata de autos lujosos, en el caso que se trate de una transmisión automática o de cambio.
También las ventanas y los vidrios frontales y traseros tienen un alto costo en este mercado.
Los autos que son robados para desmantelarlos, principalmente son de marcas más accesibles y otros lujosos, pero los más caros y de lujo son robados para sacarlos del país.