La DIJ capturó a José Guerra y a otros dos sujetos por el homicidio de la boliviana Natali Rey Cortez, reportado en un “push-buttom”.
Los sujetos extorsionaban a una familia con quien trabajó la joven como empleada.
Según Javier Carrillo, director de la DIJ, Guerra luego de cometer el homicidio le envió un mensaje de texto a los ex patrones de Cortez solicitando el dinero. La boliviana falleció asfixiada.