Un chaleco con heroína y 28 kilos de cocaína logró incautar el Grupo Antidrogas en Colón, después de un intercambio de disparos entre narcotraficantes, unidades del Servicio Marítimo Nacional y la Policía en el área de Zamba Bonita, corregimiento de Cativá, Colón. Fuentes del lugar dijeron que en una lancha de aproximadamente 75 caballos con dos motores fuera de borda viajaban cuatro colombianos que trasladaban la mercancía ilícita.
La Fiscalía de Drogas, la PTJ, el SMN y la Policía Nacional capturaron a dos sujetos a altas horas de la noche del viernes luego de un fuerte tiroteo, pero otros dos sujetos permanecían prófugos y fueron detenidos ayer.
En la investigación se conoció que los prófugos se mantenían escondidos detrás de la cerca de Refinería Panamá, pero fueron capturados a las 6:30 de la tarde. Aunque no se dieron informes oficiales, trascendió que los colombianos venían desde Turbo, Colombia, mientras que se mantenían operativos en toda la costa para dar con los narcotraficantes.
Al momento de redactar esta información las unidades de seguridad de Colón se mantenían en operativos porque no descartan que otras sustancias se puedan encontrar. El Servicio Marítimo Nacional custodia las playas del Atlántico para impedir que estos delincuentes trafiquen sustancias ilícitas en las costas del área.
Pero esto no resultó fácil, porque el Presidente del Colegio, César Guevara manifestó a los medios de comunicación, con justificada razón, que resultaba injusto que la economía soportara más impuestos, si el Estado no restringía sus gastos, y cuando seguían un número plural de funcionarios con escoltas, conductores y autos, sin tener cargos de altísima responsabilidad, declaraciones que produjeron la incomprensión y falta de tolerancia esperadas.
Desde aquel momento, hasta que se anuncia en agosto de 2002, que se constituía un Diálogo por la Reactivación Económica, no se había vuelto a tratar el tema.
El Diálogo no fue incluyente, ya que muchos sectores productivos, entre ellos, los profesionales, las artes y oficios en general, jamás fuimos convocados al mismo, ni tampoco se nos permitió incorporarnos para poder ofrecer nuestro concurso en un asunto tan sensitivo.
Los resultados son conocidos por todo el país, culminó el Diálogo "sin consenso" en lo atinente a los nuevos impuestos y se presentaron para su aprobación a la Asamblea Legislativa.
En esas circunstancias, hubiera sido más fácil y cómodo dedicarnos simplemente criticar y oponernos a los nuevos impuestos, pero fuimos responsables. Y es así, que se conformó la Comisión Técnica de economistas, contadores, tributaristas, ingenieros y arquitectos que durante semanas estuvimos laborando intensamente en la Cámara Panameña de la Construcción(CAPAC), para presentar una alternativa destinada a que no se hiciese más pesada la carga fiscal de los panameños y atenuar los efectos de la propuesta que se había presentado, acudimos a la Asamblea para tratar de dar a conocer las objeciones al proyecto y presentar las sugerencias y recomendaciones al mismo, ante la imperiosa necesidad que demostraban los interlocutores gubernamentales de llevar adelante este paquete de Reformas.
En un término perentorio, fue elaborado un procedimiento administrativo tributario, que procura dotar de una real y efectiva imparcialidad a la Administración Tributaria, donde se garantice efectivamente el debido proceso a los contribuyentes en sus relaciones con el Fisco, proyecto que fue presentado en diciembre del año pasado ante la Comisión de Política Económica y Hacienda Pública de la Asamblea Legislativa.
Al final, y gracias a la permanente cobertura y difusión que nos brindaron los medios de comunicación, conseguimos que desestimaran la creación del impuesto mínimo a las personas jurídicas, la eliminación del 5% a los cosméticos y los electrodomésticos, en función que resultaban los resultados todos los conocemos, no hubo "consenso" en la mesa del Diálogo en el tema de los nuevos impuestos, y aún así, fueron llevados a su aprobación por la Asamblea Legislativa, convirtiéndose en la Ley 61 de 26 de diciembre de 2002.
Más que los sectores profesionales, todos los panameños y residentes de la República de Panamá somos coincidentes en que el Estado, debió restringir y eliminar los gastos excesivos y evitar con ello la imposición de más tributos.
Para aquéllos que dominan los temas económicos, siguiendo a los grandes autores en esta materia, resulta claro que si se querían atacar con algo de éxito los efectos de la desaceleración, contracción o recesión, que afectan a Panamá y gran parte del mundo, deberían procurarse mecanismos destinados a dotar de mayores ingresos y de reducción de los impuestos a los administrados y así lograr que exista mayor circulante, estimulando con ello la economía. Ese es un tema de los economistas, no de los profesionales del Derecho y por respeto y consideración a los mismos, preferiría que lo ellos lo desarrollaran.
Pero, en lo que a los abogados se refiere, es evidente, que el gravámen a los servicios es de responsabilidad del profesional, y eso vulnera el artículo 40 de la Constitución Nacional, a cuya lectura invito, confrontando dicha norma con lo preceptuado en la Ley de Reformas Tributarias, en la que se establece que es el profesional el responsable ante el Tesoro Nacional, lo cual, además de encarecer nuestra actividad, entraña una severa tarea con el Ministerio de Economía y Finanzas. Leer en forma distinta a lo preceptuado en la Ley es querer engañarse.
Estamos en espera del pronunciamiento de la Procuradora de la Administración sobre la Demanda en cuestión, y que ojalá no se aparte de lo que ha sido la jurisprudencia consistente y afirmaríamos doctrina probable(que significan 3 fallos en igual sentido sobre una materia) de la Corte Suprema de Justicia en los últimas 5 décadas al respecto, porque esto sería lamentable, pero al final habiéndose agotado dicha etapa procedimental, tendrá la Corte la última palabra.
Capturan a narcos luego de intercambio de disparos
Dos de ellos fueron capturados el viernes y los otros dos en la tarde de ayer, en Colón.