Contrario a lo esperado, a medida que se descartan posibilidades, la incertidumbre crece tomando en consideración el anuncio de cinco nuevos casos sospechosos.
Uno de ellos se registró la noche del martes, cuando se admitió en el Hospital Santo Tomás (HST) a una mujer de 50 años, residente en Nuevo Veranillo.
Panamá América conoció que hasta ayer, en ese nosocomio hay otro caso, que desafortunadamente se trata de un veragüense en coma.
Ayer en la mañana se practicó la autopsia a otra mujer, también de Veraguas, que murió el martes.
Cabe destacar que ambos pacientes veragüenses normalmente padecían de problemas renales.
Ante el incremento de casos, el internista-infectólogo de la Caja de Seguro Social (CSS) Néstor Sossa, dijo que cuando se enfrenta una epidemia, es normal que las cifras aumenten, porque hay pacientes en estudio que, cuando son evaluados, pasan a esa clasificación.
La situación de alarma es tal entre la población, que mientras la atención en el Complejo Hospitalario de la CSS disminuyó considerablemente, hay mayor demanda en el HST.
Las personas temen que en el Complejo haya una bacteria nosocomial.
Este medio conversó sobre el brote con el epidemiólogo Oscar Mojica, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), quien participa en la investigación.
Sorprendentemente dijo que aunque es habitual que se den este tipo de brotes, no han visto en otros países las características que muestran los casos en Panamá, pese a tener mucha experiencia en el tema.
Sin embargo, aseguró que esto no debe causar desesperanza, ya que para los epidemiólogos es secundario no encontrar similitud.
Por otra parte, ayer el presidente Martín Torrijos se iba a reunir con los investigadores en el Ministerio de Salud.
Al final, tanto la avanzada presidencial como un numeroso grupo de periodistas se quedaron esperando porque súbitamente hubo cambio de planes.