Ver sonreír a un niño es la mayor satisfacción que podemos sentir como panameños. Es un significado de orgullo de haber logrado dibujar un rostro de alegría en la niñez de nuestro país.
Y es que cada año, los más de 200 niños y jóvenes humildes de la Ciudad del Niño, ubicada en La Chorrera, celebran en grande la emoción de disfrutar una gran fiesta entre familiares y amigos.
La algarabía de estos pequeños se hizo sentir, ya que brincaban emocionados, porque una vez más se les cumplió el sueño de su vida. Quizás nunca en sus hogares, por la difícil situación de su familia pudieron celebrar algo semejante, ya que la mayoría de estos pequeños vienen de hogares con cuadros de pobreza, pobreza extrema y maltrato.
Pero, gracias al apoyo del Club Activo 20-30 de Panamá que les brindó nuevamente la oportunidad de disfrutar de la tradicional fiesta que año tras año se lleva a cabo en la Ciudad del Niño. Los niños tuvieron la satisfacción de conocer de cerca sus personajes favoritos de programas infantiles de televisora locales, quienes motivaron a los pequeños.
Además disfrutaron de una serie de actividades que llenó de alegría el corazón y rostros de sonrisas.
Entre bailes y juegos, los niños se entretenían contentos con los intrépidos payasos que no podían faltar en una fiesta.
Los famosos Chichón y Choclito, no se quedaron atrás en robarle una sonrisa a todos los presentes.
Una gran cantidad de regalos, entre bolsas, carros de juguetes y golosinas se entregó a los cientos de niños que asistieron a la fiesta.
Fortunato Peiroten, director de la Ciudad del Niño, agradeció a los socios del 20-30 por esta festividad que durante años han venido realizando por la niñez panameña.
Llevar sonrisas y alegría a través de donaciones, es la mejor manera de ver los logros realizados con la finalidad de aliviar las necesidades de los niños más pobres de nuestro país.