En duros términos, Tejada hizo un llamado a los responsables del Sistema Penitenciario y al propio Gobierno Nacional, al tiempo que señaló que existe falta de voluntad para mantener un sistema basado en los derechos humanos dentro de las cárceles.
Después de iniciar un programa de monitoreo en las cárceles de las provincias de Panamá y Colón, se pudo comprobar que seis internos que ingresaron hace dos semanas a La Joyita, viven hacinados dentro de un local destinado para una cabina telefónica. El sitio sólo tiene una malla de ciclón y un techo, sin las medidas sanitarias.
Este local considerado como "un gallinero", no es el único que presenta anomalías en este penal, también Tejada solicitó el cierre definitivo de "La Chutra", un sitio considerado como un basurero, que se ubica debajo de una escalera en las instalaciones de La Joya, área que no tiene ni sanitarios, y los detenidos duermen rodeados de sus propios desechos.
También fue habilitada la caseta de visitas, cubículos y pasillos, áreas donde duermen los detenidos.
Tejada pidió a las autoridades del Sistema Penitenciario y Ministerio de Gobierno y Justicia, que cierren estos lugares que son una verdadera vergüenza para la humanidad en pleno siglo XXI.
Para el ombudsman, la situación en las cárceles no ha cambiado en nada a la pasada gestión gubernamental comparándola con la actual.
Por ello, Tejada mencionó que instará a los defensores y procuradores de derechos humanos de la región, quienes se reunirán en Panamá en el mes de marzo próximo, a examinar la situación de las cárceles en cada uno de sus países para que no se violen los derechos humanos de los privados de libertad.
"Ya no me sorprende nada de las cárceles", expresó Tejada, al conocer los menús que venden en los kioscos de La Joyita, a precios que son considerados como un negociado.
Hoy en La Joya los detenidos podrán ordenar menú con mariscos, pollo asado, carne guisada, con arroz o ensalada.
Sobre esta situación ya la Procuraduría General de la Nación hace una semana recibió una denuncia penal para que se investigue la venta de comidas y productos en los kioscos del Sistema Penitenciario a los reclusos a costos muy elevados.
El sub secretario de la Procuraduría, Ramiro Esquivel explicó que se denunció el presunto monopolio existente en las cárceles con estos kioscos, donde los detenidos se sienten obligados a comprar los productos en estos lugares, ya que no hay otra forma de adquirirlos.
Esquivel dijo que la entidad entrará a analizar si es ilegal o no la acusación que se ha recibido.
El Sistema Penitenciario se ha visto en las últimas semanas señalado por diversas irregularidades dentro de los penales.
Varios detenidos denunciaron recientemente los abusos que se cometen dentro de los centros penitenciarios, lo que originó una investigación por parte de las autoridades.
Inicialmente se realizó una inspección para verificar las quejas de los reos.