Es prematuro señalar que el asesinato de César Holness, auditor de la Contraloría General de la República, fue por encargo, asegura el fiscal auxiliar Ángel Calderón.
Calderón considera que es un caso complicado por la ausencia de testigos, pero adelantó que se está trabajando para recabar detalles sobre las tareas que desempeñaba el hoy occiso.
Hasta el momento han conocido que Holness se dedicada a promover eventos, actividad con la que generaba ingresos extra.
También están analizando las labores que realizaba como auditor.
Holness fue ultimado de diez tiros, frente a su residencia en Villa Lucre.