Aunque de por sí esta situación es grave, más alarmante aún resulta el hecho de que muchos de estos casos se dan en infantes, incluyendo a los que están en dentición de leche.
Así lo dieron a conocer galenos que participaron en la gira médica estadounidense a panameños MEDRETE (Medical Readiness Training Exercise - Ejercicios de Entrenamiento Médico), que consiste en una ayuda humanitaria ofrecida por el gobierno de Estados Unidos.
Según revelaron al Panamá América odontólogos participantes, la población indígena del área es la mayormente afectada por la caries dental.
La situación es tan grave, que a muchos de estos niños es necesario extraerles piezas dentales a su corta edad.
"Los indígenas son los más afectados, los moradores del área están mejor", explicó una de las especialistas, mientras atendía a uno de estos niños.
Al respecto, Félix Romero, médico del Centro de Salud de Santa Fe, detalló que arriba del 90% de la población no escapa de quienes padecen caries dental y procesos periodontales.
Pero el asunto no queda allí, pues aseguró que de ellos, un alarmante 60% requiere de extracción.
Para tratar de contrarrestar este mal, explicó que en esta gira procedían a sellar los dientes cariados, así como a restaurar las caries incipientes.
Esto a través de la técnica restauradora atraumática (TRA), que se hace con cementos de ionómetro de vidrio y que puede liberar flúor hasta casi un año después de su aplicación. La visión fue otro aspecto tratado en la gira. Al respecto, el optometrista estadounidense Randy Dutton explicó que el 60% de la población atendida necesita anteojos, un 20% requiere una operación de cataratas y el 10% tiene afecciones irreversibles.
De todos estos grupos, el 75% corresponde a personas mayores de 40 años.
En lo que respecta a Medicina General, los pacientes acudían por todo tipo de afecciones, sin embargo, sobresalían problemas muy comunes como dolores de espalda y de cabeza, según explicó uno de los médicos.
Un detalle relevante es que los especialistas aseguraron que por regla general los niños de Santa Fe no están desnutridos.
"Tienen un peso regular, además se ven sanos y limpios", dijo uno de los médicos sorprendido, comparando esta experiencia con otras tenidas en áreas rurales de países suramericanos.
Por su parte, las mujeres también fueron parte de la atención, ofreciéndoseles los servicios de Ginecología, en donde la especialista encontró que la mayoría de los casos respondía a inflamaciones por candidiasis, tricomoniasis y gardnerellas. El embajador de Estados Unidos, William Eaton, fue parte de esta experiencia.
En la Escuela Santa Fe, habilitada para las atenciones, dijo que este es un ejemplo de cooperación entre el pueblo de Estados Unidos y Panamá, "brindar asistencia médica a la población con muchas necesidades".
Según una hoja informativa de la Embajada de Estados Unidos en Panamá, el programa MEDRETE tiene una inversión de 350 mil dólares cada dos semanas, y los suministros médicos consisten en 440 médicos generales, 150 odontólogos y 150 optometristas.
Adicionalmente, se ofrecen anteojos y medicamentos a quienes los necesitan, además cuentan con el apoyo de médicos panameños del Ministerio de Salud (MINSA).
El Comando Sur erige un edificio habitacional para los especialistas que pasen meses ofreciendo sus servicios en el área.
Estará listo en junio próximo, tendrá 8 habitaciones y su costo total será de unos B/.87 mil, financiados por el Comando Sur.