El carismático excampeón de los pesos mínimos de la Asociación Mundial de Boxeo, Carlos "El Púas" Murillo, enfrenta la pelea de su vida. La paliza que le propinó el pasado 3 de julio el venezolano "El Guapito" Torres pone en peligro su vista y amenaza con dejarlo en la oscuridad permanente.
"El Guapito" Torres, narró Murillo, lo golpeó tan fuerte en la nuca que le causó una diplopía de pronósticos reservados.
Murillo ha enmarcado su entorno, ya no en un cuadrilátero de cuatro sogas, como era su costumbre, sino entre cuatro paredes, pues su visión no le permite ir más allá.
"El Púas", como se le conoce en el barrio, ha dejado de practicar porque teme quedar completamente ciego. "Hace unas semanas atrás cuando caminaba veía nublado y me tambaleaba", describe el boxeador de apenas 28 años.
"Estaba tan mal, que pensaba inclusive en el retiro inmediato, pero todo ha mejorado y hoy en día puedo ver mejor", dijo.
"Esa pequeña luz que me ha dado Dios en el camino no la quiero desperdiciar, por lo que pienso muy bien el regresar al boxeo", indicó.
"Ahora me dedico a mi familia. Tengo una discoteca y probablemente en los próximos meses decida si retorno al ring o no", expresó.
En una entrevista con