Debido a su peligrosidad, los estamentos de seguridad han ofrecido hasta una recompensa de B/. 1,000 a quien brinde información sobre este sujeto.
Meneses Lambiz tiene un mismo modo de actuar. Tiene preferencias específicas y cuando actúa, lo hace en la misma forma y siempre utilizando vehículos. Los operativos para encontrar a este hombre se mantienen.
Este sujeto de alta peligrosidad, es considerado un instigador de prostitutas. La policía sospecha que su modus operandi consiste en mantener sexo con las mujeres y luego golpearlas o herirlas con arma blanca. Se le considera autor del asesianto de una mujer que murió tirada en la calle, desangrada por una herida en la pierna.
Según los especialistas, Meneses Lambiz al inicio de la relación no se muestra agresivo. Por lo contrario. Es una persona que aparenta ser agradable y con gran poder de convencimiento. Es educado, pero esconde su costado violento.
Se le considera el principal sospechoso del asesinato de Rafaela Abrego Sánchez, de 44 años, quien fue encontrada desangrada en unos matorrales, en Miraflores, el año pasado.
Igualmente se le vincula con el homicidio de Leticia González Gaitán, asesinada el pasado 8 de junio en el área de Veracruz.
Además de ser buscado por este caso, tiene otra denuncia de presunta violación y extorsión en contra de otra mujer.
Mide 1.70 metros de estatura, pesa 170 libras, es trigueño, cabello negro ondulado y ojos chocolates.
Cabe señalar que el 6 de febrero de 1997 Lambiz fue condenado a 6 años de prisión por un caso de violación carnal, pero logró evadirse de la cárcel donde estuvo recluido.
De acuerdo con versiones de la policía, previo a estos asesinatos, entre 9 a 10 mujeres presentaron denuncias por hechos violentos que vinculan a un hombre similar.
También dependen de las quejas que se presentan ante la oficina de Control de Calidad, destacó Jeeps E. Chillambo, farmacéutico evaluador del Departamento de Control de Calidad.
Las quejas también las presentan distribuidores contra sus competencias, para sacarlos del mercado. En esos casos, según Chillambo, se realizan análisis comparativos de ambos productos.
Desde 1962 el IEA no ha perdido un peritaje.
Si un producto es rechazado dos veces en su solicitud de registro sanitario no podrá entrar más a Panamá.
Al que pasa un análisis de control de calidad el MINSA le entrega una certificación sino se lleva a un proceso legal.
Cuando el producto es rechazado el distribuidor tiene la oportunidad de presentar un reclamo.